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Hitler y la Iglesia Católica

El 5 de marzo de 1933 el Partido Nazi, NSDAP, gana las elecciones en Alemania y confirma a su líder, Adolf Hitler, como canciller del imperio alemán. La República de Weimar da paso al Tercer Reich, una dictadura responsable de la Segunda Guerra Mundial y del Holocausto judío. Con razón la política y la sociedad occidental permanecen, aún hoy, como aturdidas por los ecos de aquella tragedia. En el imaginario colectivo, Hitler y el nazismo son la encarnación de todos los males, el súmmum de lo más terrible y despreciable de que es capaz el ser humano.

Y hay quienes, en su afán por combatir a la Iglesia, intentan asimilar al catolicismo con aquel régimen genocida, pretendidamente cristiano pero, más bien, profundamente ateo y ateizante.

Desde Lutero hasta Hitler, pasando por la kulturkampf de Bismarck en los años setenta del siglo XIX, la Iglesia Católica ha sido insistentemente señalada como un reducto antialemán. La fidelidad de los católicos a Roma ha supuesto un estigma social para ellos en Alemania. El año que Hitler llega al poder, el país germano es protestante y los católicos apenas representan una tercera parte de lo que habían sido siglos atrás.

En las trágicas elecciones de 1933, el NSDAP alcanza el 44% de los votos y la entronización de Hitler tiene lugar en la celebración religiosa del templo luterano de Postdam. Los clérigos protestantes saludan con euforia los resultados y se ponen a los pies del vencedor, erigido líder de lo que, en la práctica, era una nueva iglesia estatal (luterana), los Deutschen Christen, hechos a imagen y semejanza del partido. En cambio, los católicos observan los sucesos con preocupación. La población católica de Alemania no ha votado a Hitler, cuyo ascenso ha sido detenido en los lander con mayoría pro-romana. Ellos han votado al partido Zentrum (que más adelante se integraría en la actual CDU de Merkel), cuyos diputados tienen que personarse en el templo de Postdam por una puerta lateral como gesto de humillación.

Entonces, si Hitler no tuvo el apoyo de los católicos alemanes. ¿Por qué se imputa a la Iglesia la connivencia con el régimen? Tal vez por la firma del Concordato con la Santa Sede (julio 1933) y la actitud del Vaticano hacia el régimen nazi desde entonces hasta el fin de la II Guerra Mundial.

El nuevo gobierno alemán firma el Concordato apenas unos meses después de su toma del poder y de iniciar preocupantes cambios en la estructura institucional del régimen, que terminaría consolidándolo como una “dictadura constitucional”. Lo cierto es que, entonces, la auténtica naturaleza de los planes de NSDAP no había sido revelada. Ni el Papa Pío XI, ni el cardenal Pacelli (nuncio apostólico en Alemania, negociador de los acuerdos y futuro Pío XII) ni nadie podía prever lo que se avecinaba. De hecho, la Delegación Nacional de Judíos Alemanes en 1937 (meses antes de ser disuelta por el régimen) invitaba a los judíos de Alemania a “no dejarse llevar por injustificados sentimientos de pánico”. Si los judíos, primer objetivo de las iras nazis, no detectaron el peligro en 1937, ¿cómo iba a hacerlo la Iglesia Católica cuatro años antes?

Aún así, el mismo año 1937 fue el de la publicación de la encíclica Mit brennender Sorge (Con ardiente preocupación), de la que es posible destacar algunos detalles. Aunque la firmó Pío XI en calidad de Papa, fue redactada por el cardenal Pacelli (próximo Pío XII) a instancia de los obispos alemanes tras detectar los abusos y persecuciones del régimen hitleriano hacia los católicos y la naturaleza perversa del mismo (como su obsesión racial, condenada radicalmente por Roma). Se trata de una encíclica específica para retratar al poder político en Alemania, escrita originalmente en alemán. Ambas cosas suponen una singularidad notable. La carta fue leída en todas las parroquias católicas del país y combatida por la propaganda nazi de Goebbels (Ahora, los curas tendrán que aprender a conocer nuestra dureza, nuestro rigor y nuestra inflexibilidad) hasta el punto de intentar retirarla de la circulación.

En cualquier caso, el Concordato solo era eso, un tratado internacional con un país. No una alianza con un gobierno. Tanto es así que el acuerdo firmado entonces, en 1933, sigue esencialmente vigente en Alemania.

En cuanto a la complicidad o silencio del Vaticano durante la Guerra, conviene hacer algunas aclaraciones. Es cierto que el régimen nazi no fue específicamente condenado por el Vaticano durante el papado de Pío XII. Recordemos que este Papa había sido nuncio en Alemania y promotor de la Mit brennender Sorge, lo que debería bastar para no hacerle sospechoso. No obstante, el Papa sí intentó hacer llegar su mensaje al mundo a través de los mensajes radiofónicos. No olvidemos que Pacelli no era un sacerdote común, sino un diplomático, y dirigió el asunto con bastante mano para evitar desastres. El régimen nazi acabó con la vida de algunos miles de católicos solo por el hecho de serlo. Aún así, las parroquias y los centros de la Iglesia (en Alemania, pero no olvidemos que durante la Guerra Hitler extendió su poder hasta Francia por el oeste y toda Polonia por el este hasta invadir Rusia) eran lugares relativamente seguros desde los que se pudieron salvar centenares de miles de vidas. La política vaticana pretendió, precisamente, salvaguardar a los católicos de los países bajo el yugo nazi y permitir la asistencia a las víctimas.

Tanto es así que tras la Guerra fueron muchos los reconocimientos que el Papa Pío XII recibió del mundo judío. Es conocido el caso del gran rabino de Roma, Israel Zolli, que se convirtió al catolicismo en 1945 bautizándose como Eugenio Pío Zolli precisamente por Pío XII (Eugenio Pacelli). Desde el Times hasta las uniones internacionales de judíos, todos reconocieron el gran esfuerzo del Vaticano por combatir el genocidio nazi, que incluso llegó a ofrecer bienes propios como rescate de prisioneros en 1943. Algunos calculan que a Pío XII se le pueden atribuir directamente 700.000 vidas salvadas de judíos perseguidos (lo que le convierte en el más importante de todos los amigos que los judíos tuvieron ante la Solución Final).

VOTAR EN CRISTIANO – EL PROGRAMA ELECTORAL DE UPYD

Unión, Progreso y Democracia es un partido joven que ya tiene representación parlamentaria. Además, se presenta a nivel de toda España, por lo que es interesante repasar su programa electoral (UPyD).

Se trata de un documento de propuestas, una detrás de la otra y sin literatura. Las medidas se justifican en pocas frases con gran rotundidad, por eso en este análisis hace falta tirar de algún otro documento más para responder a todas las cuestiones. Los bloques del programa son los siguientes: reforma de la Ley Electoral (2%), reforma de la Constitución y el Senado (10%), Economía (24%), Educación Deporte e Investigación (12%), Políticas sociales (10%), Sanidad (8%), Justicia (4%), transparencia y lucha contra la corrupción (6%), medio ambiente y gestión del territorio (4%), Cultura (6%) y Política internacional Cooperación y Defensa (10%).

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA VERDAD

La CEE destacaba en este punto que las decisiones políticas deben ser justas y morales. Para serlo no basta con que sean “eficaces” o legítimas desde el punto de vista democrático. El origen de la justicia está en la razón y la verdad, no en las mayorías ni en el poder político. A este respecto, en el documento, las palabras “VERDAD” y “MORAL” no aparecen. La palabra “RAZÓN” aparece cuatro veces, aunque con otro significado. En el documento no hay razonamientos respecto a este asunto (aunque sí muchas medidas de regeneración dirigidas a aumentar la representatividad de los cargos elegidos por sufragio). En su manifiesto fundacional dice:

La base de la ciudadanía democrática es la igualdad en libertad: iguales leyes para todos y todos iguales ante las leyes. Este objetivo exige, como es lógico, la cohesión institucional y simbólica del Estado encargado de definir y garantizar los derechos concretos de los ciudadanos. Pues bien, creemos que esa igualdad está hoy amenazada en España, fundamentalmente por culpa de los excesos de un modelo territorial sometido a constante desbordamiento por las pretensiones nacionalistas. 

Con este sentido de justicia, de moral, de razón y de verdad, la CEE hacía hincapié en la importancia de reconocer el ser específico y natural del matrimonio, orientado a la vida. UPyD afirma en su programa:

Apoyo al desarrollo de las políticas favorables a la igualdad de trato a personas homosexuales. En la petición de adopción de menores por parejas homosexuales, impulso de normas que garanticen la imparcialidad primando siempre el interés del menor.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA

La CEE pone a la persona y su dignidad como preocupación primera. En concreto recuerda que el derecho a la vida debe garantizarse desde la concepción hasta la muerte natural y advierte sobre la perversión de convertir en un derecho lo que no es sino un atentado contra la dignidad humana. El programa de UPyD no incluye nada al respecto, pero sí mantuvo algunos mensajes en su página web:

UPyD se opone a la ley que reconoce un “derecho a abortar” y aboga por una ley despenalizadora que deje en manos de la madre gestante la decisión de interrumpir su embarazo antes de determinado momento de la gestación.

También recuerda que el terrorismo es inadmisible y que las políticas en el marco internacional han de estar motivadas por la búsqueda sincera de paz auténtica. Dice UPyD:

Pacto de Estado que evite las modificaciones de política exterior cuando cambien los gobiernos, que deberá asumir la defensa de los valores democráticos y de los Derechos Humanos, el cumplimiento de las Resoluciones de la ONU y la defensa de los ciudadanos, de los intereses nacionales y el desarrollo de la diplomacia multilateral, como principios rectores de las relaciones internacionales de España.

Por último, la CEE recuerda que la dignidad humana se extiende también a sus necesidades materiales. La iniciativa privada, el trabajo bien hecho, la justa distribución de la riqueza y el cuidado a los más desfavorecidos han de ser prioridades. He escogido tres párrafos:

Diseñar una política industrial que no seleccione los sectores de futuro que han de cambiar el modelo productivo, sino que proporcione las condiciones favorables para que los empresarios puedan hacerlo.

Aprobación de una Ley Nacional de Rentas Mínimas de Inserción (…) en un Sistema coordinado y homologable en cuanto a las condiciones básicas (duración, cuantía, carácter subsidiario, perfil de los beneficiarios, etc) en todo el territorio español.

Mejorar la integración social de los inmigrantes y sus familias con la creación de un Servicio Nacional de Integración de los Inmigrantes que gestione, en cooperación con las administraciones autonómicas y locales, la oficina de atención al inmigrante, la realización de cursos de cultura y lengua española gratuitos, la formación complementaria para los menores en el sistema escolar o la reagrupación familiar.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA LIBERTAD Y EL VALOR DE LA RELIGIÓN

La dignidad y la verdad del ser humano se desarrollan también en el plano de su conciencia y su crecimiento personal. Por eso, la CEE recuerda el valor positivo de la religión, que debe estar presente en las escuelas, y la falta grave que supone la intervención del Estado en la educación moral y religiosa de los hijos. UPyD afirma en su programa o en su manifiesto fundacional:

(…) hacer efectiva la laicidad del Estado, revisión de los actuales acuerdos concordatarios con la Santa Sede y con las demás confesiones religiosas. Lo que UPyD, un partido laico, quiere para España: el Estado laico garantizado por la Constitución.

El artículo 16 CE sobre libertad religiosa, apartado 3, quedará redactado así: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal”. UPyD impulsará la laicidad del Estado.

Reconocimiento del alumno como el sujeto del derecho a la educación, cuya formación integral como ciudadano autónomo debe ser objetivo último del sistema educativo. Currículum que inculque las virtudes democráticas, sea respetuoso con todos los sistemas de creencias compatibles con la democracia y excluya el adoctrinamiento ideológico, identitario o religioso. Desarrollo y mejora de la red de centros públicos a fin de que la prestación del servicio público deje de depender de conciertos con entidades privadas. Compromiso educativo por la igualdad entre hombres y mujeres. Coeducación en los centros sostenidos con fondos públicos. Currículum que favorezca la igualdad de la mujer y el uso de un lenguaje contrario a la discriminación.

Insiste también la CEE en que el chantaje terrorista no puede tener carta de legitimidad democrática. UPyD se refiere a ello específicamente:

Restitución del Pacto de Estado por las Libertades y contra el Terrorismo, y de la integridad de la Ley de Partidos para impedir la presencia en las instituciones de organizaciones herederas de Batasuna comprometidas con la consecución política de los fines terroristas.

Y ya está. Confío en que este repaso breve haya ayudado a alguien. El programa en http://www.upyd.es/

VOTAR EN CRISTIANO – EL PROGRAMA ELECTORAL DEL PUM+J

Algunos partidos minoritarios merecen también cierta cuota de protagonismo, especialmente si buscamos “votar en cristiano” (lo que supone utilizar criterios y prioridades muchas veces minoritarios). Acerca del programa electoral del Partido Por un Mundo + Justo (PUM+J).

El programa electoral del PUM+J está estructurado de un modo diferente. Primero, una presentación de los principios del partido; luego, una declaración de tres objetivos estratégicos; finalmente, diecisiete objetivos acotados para los que se proponen medidas concretas. Los tres objetivos estratégicos son los siguientes:

1º) eliminar la pobreza y la exclusión (lo más urgente)

2º) garantizar la coherencia de la política, interior y exterior, española para permitir el desarrollo de los más necesitados (a medio plazo)

3º) avanzar hacia la construcción de un modelo de desarrollo alternativo (a largo plazo)

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA VERDAD

La CEE destacaba en este punto que las decisiones políticas deben ser justas y morales. Para serlo no basta con que sean “eficaces” o legítimas desde el punto de vista democrático. El origen de la justicia está en la razón y la verdad, no en las mayorías ni en el poder político. A este respecto, en el documento, las palabras “VERDAD”, “RAZÓN” y “MORAL” no aparecen. El PUM+J justifica lo razonable de sus planteamientos diciendo que:

Así, nuestra norma fundamental, en su artículo 10, recoge tanto que el respeto a la dignidad de la persona es el fundamento del orden político y de la paz social como que la propia redacción de la Constitución está en conformidad con la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Con este sentido de justicia, de moral, de razón y de verdad, la CEE hacía hincapié en la importancia de reconocer el ser específico y natural del matrimonio, orientado a la vida. En el documento del PUM+J no aparece la palabra “MATRIMONIO” ni se dice nada al respecto, pero aparece tres veces la perífrasis “IGUALDAD DE GÉNERO” y once veces la palabra “FAMILIA”, especialmente para advertir sobre el peligro de la quiebra del hogar por razones económicas.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA

La CEE pone a la persona y su dignidad como preocupación primera. En concreto recuerda que el derecho a la vida debe garantizarse desde la concepción hasta la muerte natural y advierte sobre la perversión de convertir en un derecho lo que no es sino un atentado contra la dignidad humana. El programa del PUM+J no se pronuncia al respecto (no aparecen las palabras “MADRE”, “MATERNIDAD”, “ABORTO”, “EMBARAZO”, “MUERTE”… con el sentido del texto de la CEE).

También recuerda que el terrorismo es inadmisible y que las políticas en el marco internacional han de estar motivadas por la búsqueda sincera de paz auténtica. El PUM+J establece como objetivos:

Contribuir internacionalmente a la CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ para lo cual resulta clave trabajar de manera simultánea, no secuencial, en desarrollo y seguridad, fortalecer el control sobre el comercio español de armas y potenciar los mecanismos existentes para resolver los conflictos internacionales por vías no violentas.

Promocionar la GOBERNANZA GLOBAL y los DERECHOS HUMANOS desde nuestra política exterior.

Por último, la CEE recuerda que la dignidad humana se extiende también a sus necesidades materiales. La iniciativa privada, el trabajo bien hecho, la justa distribución de la riqueza y el cuidado a los más desfavorecidos han de ser prioridades. Este es el asunto tratado más extensamente en el documento. He escogido el primer párrafo del documento y algunos de los objetivos acotados:

Desde el partido Por Un Mundo Más Justo, partimos de la base de que todos los seres humanos son iguales en dignidad y, por tanto, deben tener acceso a una serie de derechos fundamentales. Anteponemos las personas a los beneficios económicos, situando la economía al servicio del desarrollo humano y priorizando la consecución de los Derechos Humanos.

1. Un MODELO DE SOCIEDAD que conciba la economía como un medio al servicio del desarrollo humano.

2. Una POLÍTICA ECONÓMICA equitativa, que se fundamente en una adecuada regulación de los mercados económicos y financieros, una mayor recaudación basada en una fiscalidad redistributiva y en la lucha contra el fraude, y una reorientación de los Presupuestos Generales del Estado desde la perspectiva del impacto social de los mismos.

3. Una política de EMPLEO que garantice un trabajo digno para todos, fomentando las reducciones de jornada y la conciliación laboral hasta acabar con el desempleo estructural, asegurando el nivel de renta, luchando contra la destrucción de empleo y creando empleo social.

6. Una política de VIVIENDA Y URBANISMO centrada en posibilitar el acceso a la vivienda a todos los ciudadanos, para lo cual resulta necesario un cambio de modelo urbanístico que apueste por una ciudad compacta frente a la actual ciudad dispersa, la cual genera segregación social, ineficiencia económica, un gran impacto ambiental y derroche energético.

10. Blindaje y fortalecimiento de los SERVICIOS PÚBLICOS, en especial Sanidad, Educación y Atención Social.

11. Una política sobre MIGRACIÓN que apueste claramente por la construcción de una España más solidaria, fraterna, acogedora y que vele por el desarrollo integral de las personas, los pueblos y la humanidad.

14. Reivindicar un sistema internacional de COMERCIO e INVERSIONES más justo, transparente y sostenible, cuyas reglas y principios respondan a objetivos comunes y no a los intereses particulares de unos pocos.

16. Una política de COOPERACIÓN INTERNACIONAL que garantice la COHERENCIA DE POLÍTICAS para el desarrollo sostenible y un incremento tanto en cantidad como en calidad de la Ayuda Oficial al Desarrollo española.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA LIBERTAD Y EL VALOR DE LA RELIGIÓN

La dignidad y la verdad del ser humano se desarrollan también en el plano de su conciencia y su crecimiento personal. Por eso, la CEE recuerda el valor positivo de la religión, que debe estar presente en las escuelas, y la falta grave que supone la intervención del Estado en la educación moral y religiosa de los hijos. Las palabras “IGLESIA” o “RELIGIÓN” no aparecen en el documento:

Aportar herramientas, en la Educación Primaria y Secundaria, para que la persona pueda desarrollarse plenamente tanto a nivel familiar y laboral como social y político:

– Mayor esfuerzo de planificación y asesoramiento al profesorado para que sepa evaluar qué es capaz de hacer el alumno con el conocimiento adquirido y no sólo evaluar cuánta información puede aportar el alumno ante una pregunta cerrada. Además, el profesorado debe fomentar no sólo la formación de ciudadanos conscientes de sus deberes y derechos, sino ciudadanos responsables que se impliquen por mejorar el mundo en el que les ha tocado vivir.

– Adquirir el alumno un espíritu libre, crítico, curioso, emprendedor, participativo, democrático y solidario. Capacitarlo para elegir, expresarse en público, trabajar en equipo y tomar decisiones de manera consensuada con sus compañeros.

Insiste también la CEE en que el chantaje terrorista no puede tener carta de legitimidad democrática. El PUM+J no se pronuncia específicamente al respecto.

Y ya está. Confío en que este repaso breve haya ayudado a alguien. El programa en http://porunmundomasjusto.com/es/elecciones-2011-elecciones-generales/programa-noviembre-2011

VOTAR EN CRISTIANO – EL PROGRAMA ELECTORAL DEL PP

A continuación un repaso al programa electoral del Partido Popular siguiendo, como anteriormente, la nota de la Conferencia Episcopal.

El programa electoral del PP cuenta, por lo visto, con más de cuatrocientas propuestas. Pero el documento que he encontrado y seguido es un resumen de cien compromisos. Se articula en los siguientes bloques: “Estabilidad y reformas para el empleo” (37%), “Educación, camino de oportunidades” (11%), “Comprometidos con el bienestar” (21%), “La administración, motor del cambio” (10%), “Una democracia ejemplar” (11%) y “Política europea y proyección exterior” (10%).

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA VERDAD

La CEE destacaba en este punto que las decisiones políticas deben ser justas y morales. Para serlo no basta con que sean “eficaces” o legítimas desde el punto de vista democrático. El origen de la justicia está en la razón y la verdad, no en las mayorías ni en el poder político. A este respecto, no aparecen las palabras “MORAL”, “RAZÓN” ni “VERDAD” (con este significado). El PP:

El sistema democrático se asienta sobre la actuación de los poderes públicos ajustada a normas jurídicas y sobre instituciones definidas en las que se depositan las potestades públicas. Del adecuado funcionamiento de las instituciones depende el vigor de la vida democrática, la fortaleza y credibilidad del compromiso que vincula a representantes y representados.

Debemos revalorizar el significado de la Constitución como fruto del gran pacto político y de reconciliación entre españoles. En ese acuerdo, y dentro del marco que la Constitución define y garantiza, los españoles hemos alcanzado nuestros mejores éxitos.

Con este sentido de justicia, de moral, de razón y de verdad, la CEE hacía hincapié en la importancia de reconocer el ser específico y natural del matrimonio, orientado a la vida. En el documento del PP no aparece la palabra “MATRIMONIO”:

Queremos contar con las familias para devolver el dinamismo a la sociedad; para mejorar la educación y transmitir valores a nuestros hijos. Y para que las familias puedan desarrollar su inestimable labor de cohesión social deben contar con el apoyo decidido de las administraciones públicas.

Nuestras políticas de igualdad irán dirigidas a que hombres y mujeres puedan organizar con libertad sus proyectos personales y sus responsabilidades familiares.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA

La CEE pone a la persona y su dignidad como preocupación primera. En concreto recuerda que el derecho a la vida debe garantizarse desde la concepción hasta la muerte natural y advierte sobre la perversión de convertir en un derecho lo que no es sino un atentado contra la dignidad humana. El PP:

La maternidad debe estar protegida y apoyada. Promoveremos una ley de protección de la maternidad con medidas de apoyo a las mujeres embarazadas, especialmente a las que se encuentran en situaciones de dificultad. Impulsaremos redes de apoyo a la maternidad. Cambiaremos el modelo de la actual regulación sobre el aborto para reforzar la protección del derecho a la vida, así como de las menores.

También recuerda que el terrorismo es inadmisible y que las políticas en el marco internacional han de estar motivadas por la búsqueda sincera de paz auténtica. El PP:

Promoveremos el reconocimiento y la memoria de las víctimas, y apoyaremos las iniciativas de la sociedad civil en este sentido.

Necesitamos una proyección exterior que elabore respuestas creíbles en las agendas de las organizaciones internacionales, en el G-20, en la cooperación al desarrollo y la lucha contra el hambre y la pobreza.

Mantendremos nuestro compromiso y lealtad con las misiones internacionales que desarrollamos junto a nuestros socios y aliados en la salvaguardia de la paz, los derechos humanos y de nuestra propia seguridad.

Por último, la CEE recuerda que la dignidad humana se extiende también a sus necesidades materiales. La iniciativa privada, el trabajo bien hecho, la justa distribución de la riqueza y el cuidado a los más desfavorecidos han de ser prioridades. Sobre este asunto se proponen muchas cosas, pero he escogido el siguiente párrafo del PP:

Reafirmamos nuestro compromiso para hacer una sociedad integradora con oportunidades para todos. Impulsaremos la labor de la iniciativa social en la atención de los más desfavorecidos, articulando políticas transversales de lucha contra la exclusión social y la pobreza, y ganando en flexibilidad, participación social, coordinación y transparencia.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA LIBERTAD Y EL VALOR DE LA RELIGIÓN

La dignidad y la verdad del ser humano se desarrollan también en el plano de su conciencia y su crecimiento personal. Por eso, la CEE recuerda el valor positivo de la religión, que debe estar presente en las escuelas, y la falta grave que supone la intervención del Estado en la educación moral y religiosa de los hijos. Las palabras “IGLESIA” o “RELIGIÓN” no aparecen en el documento:

Necesitamos que el sistema educativo cuente con las familias y confíe en sus decisiones. Estamos comprometidos con una educación pública de calidad, y una oferta educativa plural de iniciativa social que permita responder a las preferencias de ideario o de modelo pedagógico de las familias.

Insiste también la CEE en que el chantaje terrorista no puede tener carta de legitimidad democrática. El PP:

No negociaremos con terroristas ni por la presión de la violencia ni por el anuncio de su cese. Éste será un principio básico de la política de seguridad del Estado.

Y ya está. Confío en que este repaso breve haya ayudado a alguien. El programa en www.pp.es.

VOTAR EN CRISTIANO – EL PROGRAMA ELECTORAL DEL PSOE

Voy a intentar hacer un repaso de los distintos programas electorales que encuentre, fijándome en los puntos destacados en el último post en referencia a la nota de la Conferencia Episcopal. Por lo tanto no será un repaso exhaustivo ni minucioso y puedo dejarme cosas. Tampoco voy a concentrarme en las propuestas más concretas, sino en las afirmaciones generales, los juicios o los criterios de interpretación de la realidad, que son al fin y al cabo el “origen intelectual” de las propuestas.

Todavía muchos partidos no han publicado su programa en Internet. Sí lo ha hecho el Partido Socialista. El programa electoral del PSOE consta de unas 144 páginas y 4 bloques de propuestas. El primero, “Una economía sana y competitiva”, ocupa un 30% del programa. El segundo, “Lo urgente, el empleo”, un 15%. El tercero, “La igualdad del siglo XXI es la igualdad de oportunidades” es el más extenso (31%). El cuarto, “Democracia”, supone un 20%. Las citas del Programa Electoral las escribo en recuadros.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA VERDAD

La CEE destacaba en este punto que las decisiones políticas deben ser justas y morales. Para serlo no basta con que sean “eficaces” o legítimas desde el punto de vista democrático. El origen de la justicia está en la razón y la verdad, no en las mayorías ni en el poder político. A este respecto, la palabra “RAZÓN” se utiliza dos veces en el documento del PSOE, por 4 de la palabra “MORAL” y ausencia total de la palabra “VERDAD”. El PSOE:

Las democracias modernas están basadas en dos tipos de legitimidades: en origen y de ejercicio. En efecto, las democracias se legitiman cuando funcionan, y son capaces de atender las necesidades y demandas de los ciudadanos. Pero para que las democracias puedan ser eficaces, para que tengan legitimidad a través de su ejercicio, tienen que estar, también, legitimadas en origen, a través de los procesos de conformación de la voluntad popular. Ambas cuestiones están íntimamente conectadas: una condición necesaria para la eficacia de una democracia es su legitimación en origen. Pero por mucho que una democracia esté legitimada procedimentalmente, si no es eficaz, perderá potencia y alcance.

Con este sentido de justicia, de moral, de razón y de verdad, la CEE hacía hincapié en la importancia de reconocer el ser específico y natural del matrimonio, orientado a la vida. El PSOE:

En los últimos años nuestro país se ha convertido en un referente internacional en el reconocimiento de los derechos civiles de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales. Estos profundos cambios en el reconocimiento de la igualdad y la diversidad han traído consigo otros aspectos que requieren de mejoras legislativas e impulsos normativos en ámbitos como la filiación, la educación o la donación de óvulos entre mujeres casadas.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA

La CEE pone a la persona y su dignidad como preocupación primera. En concreto recuerda que el derecho a la vida debe garantizarse desde la concepción hasta la muerte natural y advierte sobre la perversión de convertir en un derecho lo que no es sino un atentado contra la dignidad humana. El PSOE:

La Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo es parte fundamental de las políticas preventivas y del derecho a la salud pública; su aprobación ha supuesto el reconocimiento del derecho de las mujeres a decidir sobre su propia maternidad.

Retomando el proyecto presentado por el Gobierno en esta legislatura, aprobaremos la ley de muerte digna, para regular los derechos de las personas en el proceso del final de la vida.

También recuerda que el terrorismo es inadmisible y que las políticas en el marco internacional han de estar motivadas por la búsqueda sincera de paz auténtica. El PSOE:

Una política exterior que hace compatible la firme defensa de nuestros legítimos intereses con la de los valores que impulsamos para la construcción de un mundo mejor: la democracia, los derechos humanos, la igualdad de oportunidades entre ciudadanos, regiones y países, la solidaridad, la paz y la sostenibilidad.

Por último, la CEE recuerda que la dignidad humana se extiende también a sus necesidades materiales. La iniciativa privada, el trabajo bien hecho, la justa distribución de la riqueza y el cuidado a los más desfavorecidos han de ser prioridades. Este asunto es muy extenso, pero he escogido dos párrafos del PSOE:

Además, la coyuntura económica ha incrementado el número de personas en situación de vulnerabilidad social, que afecta especialmente a los colectivos ya de por sí sujetos a discriminación o susceptibles de exclusión. Esta nueva realidad hace necesario un refuerzo de las políticas destinadas a la inclusión y que reduzcan la reproducción intergeneracional de la pobreza. Asimismo, el sector de acción social (el llamado Tercer Sector), cada vez juega un papel más importante en este ámbito, que se debe reconocer y reforzar adecuadamente.

Pese al desarrollo alcanzado por el Estado del Bienestar, sigue vivo el riesgo de que algunas personas no logren salir de un entorno social de partida desfavorecido y desfavorable, e incluso de que aquellas personas que se encuentren socialmente integradas caigan en la pobreza y la exclusión por decisiones vitales equivocadas o por circunstancias extraordinarias fuera de su control. Para todos ellos hay que asegurar un mínimo suelo social, como fruto de la realización práctica del valor solidaridad y como medio para posibilitar su inclusión social, laboral y económica.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA LIBERTAD Y EL VALOR DE LA RELIGIÓN

La dignidad y la verdad del ser humano se desarrollan también en el plano de su conciencia y su crecimiento personal. Por eso, la CEE recuerda el valor positivo de la religión, que debe estar presente en las escuelas, y la falta grave que supone la intervención del Estado en la educación moral y religiosa de los hijos. El PSOE:

La laicidad del Estado es consustancial a la idea de libertad e igualdad. La inmensa mayoría de los ciudadanos ama la libertad personal frente a imposiciones religiosas.

El futuro de la sociedad depende de la educación, por su carácter igualador y su importancia estratégica para la acumulación de capital humano, vital para el crecimiento en el marco de una economía moderna, innovadora y competitiva.

Debemos favorecer la coeducación. El sexismo y los comportamientos violentos se aprenden desde la infancia por lo que la población diana para trabajar en igualdad debe ser la infancia y las instituciones socializadoras por excelencia: la escuela y las familias. La formación y sensibilización de estos agentes es clave para que la infancia crezca en valores de tolerancia, igualdad y respeto. Para lograrlo es necesario garantizar que no exista separación entre niños y niñas en todos los centros financiados fondos públicos.

Insiste también la CEE en que el chantaje terrorista no puede tener carta de legitimidad democrática. El PSOE:

Consideramos necesario velar por la aplicación de la ley de partidos cuando dice que un partido político podrá ser declarado ilegal cuando en el ejercicio de su actividad vulnere sistemáticamente las libertades y derechos fundamentales, promoviendo, justificando o exculpando los atentados contra la vida o la integridad de las personas.

Y ya está. Confío en que este repaso breve haya ayudado a alguien. El programa completo: http://www.rubalcaba.es/wp-content/uploads/2011/10/programa-generales-201111.pdf.

EL VOTO CRISTIANO EN LAS ELECCIONES DEL 20N

La Conferencia Episcopal Española ha publicado un documento para orientar a los católicos en su reflexión acerca del voto en las próximas elecciones generales. Conviene echarle un vistazo (www.conferenciaepiscopal.es). He aquí un breve resumen y comentario al documento:

¿Hay que votar “en cristiano”? ¿No dijo Jesús “al César lo que es del César”? La fe no es un compartimento estanco de la vida del cristiano. Ha de empapar toda su vida y todas sus decisiones sin excepción. Como cristianos es una exigencia que votemos coherentemente con nuestra conciencia, iluminada y fortalecida por la fe (y, si la conciencia no te dice nada sobre esto del voto… es que tienes que ejercitarla más). Pero como ciudadanos también tenemos la obligación de ofrecer nuestros valores y criterios a la sociedad.

EN DEFENSA DE LA VERDAD

La CEE nos invita a votar conscientes de que la fe cristiana no está ciega simplemente ante una “voluntad divina” arbitraria, sino que es una consecuencia del aprecio por la verdad y la razón. Votar en cristiano no significa pretender trasladar preceptos religiosos al reglamento civil, sino exigir a que el ordenamiento social reconozca la verdad y se someta a la razón, y no alrevés. Por eso, nos recuerda la CEE, que el cristianismo…

“… Se ha referido, en cambio, a la naturaleza y a la razón como verdaderas fuentes del derecho […], la razón abierta al lenguaje del ser”. Nosotros hacemos nuestras consideraciones desde ese horizonte de los fundamentos prepolíticos del derecho…

No se podría hablar de decisiones políticas morales o inmorales, justas o injustas, si el criterio exclusivo o determinante para su calificación fuera el del éxito electoral o el del beneficio material. Esto supondría la subordinación del derecho al poder. Las decisiones políticas deben ser morales y justas, no sólo consensuadas o eficaces; por tanto, deben fundamentarse en la razón acorde con la naturaleza del ser humano. No es cierto que las disposiciones legales sean siempre morales y justas por el mero hecho de que emanen de organismos políticamente legítimos.

Por eso, porque someterse a la verdad y la razón es un precepto válido fuera de la religión también, la CEE menciona la importancia de la familia:

Son también peligrosos y nocivos para el bien común ordenamientos legales que no reconocen al matrimonio en su ser propio y específico, en cuanto unión firme de un varón y una mujer ordenada al bien de los esposos y de los hijos.

EN DEFENSA DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA

En particular, una verdad que no puede ser ignorada es la de la dignidad propia de cada persona, que es imagen de Dios. Esto implica que ni las personas ni el Estado puede “utilizar al ser humano” como una herramienta para obtener un fin. Cada persona tiene un valor propio y no puede ser instrumentalizado. Es un bien sagrado. Por lo tanto, su vida y su autonomía material han de ser causa de especial protección:

…hemos de llamar de nuevo la atención sobre el peligro que suponen determinadas opciones legislativas que no tutelan adecuadamente el derecho fundamental a la vida de cada ser humano, desde su concepción hasta su muerte natural, o que incluso llegan a tratar como un derecho lo que en realidad constituye un atentado contra el derecho a la vida…

El terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión justa y razonable de la vida.

Ante los desafíos que se presentan a la comunidad internacional, son necesarias políticas guiadas por la búsqueda sincera de la paz

La grave crisis económica actual reclama políticas sociales y económicas responsables y promotoras de la dignidad de las personas, que propicien el trabajo para todos; que favorezcan la libre iniciativa social en la producción y que incentiven el trabajo bien hecho, así como una justa distribución de las rentas; que corrijan los errores y desvíos cometidos en la administración de la hacienda pública y en las finanzas; que atiendan a las necesidades de los más vulnerables, como son los ancianos, los enfermos y los inmigrantes.

EN DEFENSA DE LA LIBERTAD Y EL VALOR DE LA RELIGIÓN

Como consecuencia de todo lo anterior, los cristianos tenemos el derecho y el deber de exigir el respeto debido al credo religioso de cada uno y de poner en valor la religión cristiana como agente humanizador positivo para las personas y la sociedad en su conjunto. El valor de la libertad personal es, además, incompatible con la violencia y con la mentira.

…los niños y jóvenes han de ser educados de modo que puedan desarrollar lo más posible todas sus capacidades. Hay que evitar imposiciones ideológicas del Estado que lesionen el derecho de los padres a elegir la educación filosófica, moral y religiosa que deseen para sus hijos.

La presencia de la enseñanza de la religión y moral católica en la escuela estatal – como asignatura fundamental opcional – es un modo de asegurar los derechos de la sociedad y de los padres.

Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población.

Es necesario tutelar el bien común de la nación española en su conjunto, evitando los riesgos de manipulación de la verdad histórica y de la opinión pública por causa de pretensiones separatistas o ideológicas de cualquier tipo.

El laicismo, otra vez…

Lo primero es lo primero: llevo muchas semanas de viaje y no he podido escribir. Pero me reincorporo ahora con un mensaje de la JMJ. Me gustaría escribir cada uno de estos días un breve resumen de la experiencia que viviré junto a tantos millones de cristianos. Y confío en que os guste.

Últimamente me indigno con las ofensivas laicistas que estamos sufriendo y que tienen un desproporcionado protagonismo en los medios. He escrito al diario ELPAÍS hoy la siguiente carta al Director. No la publicarán, pero me he quedado a gusto. Espero que os pueda servir como “argumentario” frente a los trolls intolerantes de siempre, que solamente pretenden reventar nuestra celebración.

Sr. Director:

Yo iré a la JMJ y estaré allí con millones de jóvenes católicos de todo el mundo, celebrando mi fe. Pero en estos días he visto también el desproporcionado protagonismo que los representantes del laicismo radical están ganando a costa de la JMJ y cómo la prensa les baila el agua con gran descaro y me gustaría aportar algunas reflexiones y datos.

1. EL PAÍS dedica un artículo llamado “la visita del Papa no sale gratis” a glosar los gastos que para el erario público tendrán las JMJ. El que más destaca es el relativo al transporte público, porque los peregrinos tendrán un abono de metro rebajado en un 80%, lo que, según EL PAÍS, supone 20 millones de pérdidas. Se afirma que “Un agosto típico solo se venden 700 abonos. La JMJ ha comprado 600.000”. Por hacer cálculos llanos: si un agosto normal ingresan 10€ por cada uno de los 700 abonos, eso suponen 7000€. Si este agosto la JMJ compra 600.000 abonos a 2€, metro de Madrid está ingresando 1.2 Millones de Euros. De 7.000€ a 1.2 Millones de € va una ganancia para el erario público muy significativa, incluso teniendo en cuenta los 60.000 € que EL PAÍS dice que costará el personal extra.

2. La manifestación convocada bajo el lema “De mis impuestos, al Papa cero” persigue un fin perverso: herir a los católicos y amedrentar a quienes quieren participar libremente. La cosa económica no es más  que una excusa. En primer lugar porque “el Papa” no va a recibir ningún euro de los impuestos de los españoles. El encuentro está financiado por particulares y empresas privadas, no por la Administración Pública. Y el dinero que supuestamente puede costar al Estado (que ya he comentado que es bastante cuestionable) en ningún caso va al Papa ni a la Iglesia Católica, sino a cubrir las necesidades de los participantes en un encuentro. La seguridad, las ambulancias, la limpieza de las calles… son gastos para los jóvenes españoles (que pagamos impuestos para tener esos servicios) y extranjeros. Exactamente del mismo modo que en la organización de un gran evento como un concierto, los carnavales o la marcha del orgullo gay. La organización de las JMJ, la Iglesia Católica y el Papa no reciben ni directa ni indirectamente un euro de las Administraciones Públicas. Por cierto, no vi a estos manifestantes protestar ni acordarse de los 5 millones de parados cuando el Gobierno declaró de interés público otros 14 eventos este año que han supuesto una merma (según EL PAÍS) de ingresos públicos de 263 millones (más de diez veces lo que calculan, de forma manipuladora, para las JMJ).

3. Si la manifestación laicista fuera sincera, no insistiría en transcurrir en contacto con los peregrinos. Si piensan que la Administración del Estado está gastando mal el dinero, deben manifestarse ante los responsables políticos. Y deberían haberlo hecho en el momento en que se tomó la decisión. Dirigir la marcha a los mismos lugares y momentos en que tendrá lugar la JMJ es una maniobra que busca, exclusivamente, notoriedad y provocación. Hicieron lo mismo cuando pretendieron convocar una procesión anticristiana en Pascua, con motivos obscenos y ofensivos.

La buena noticia para todos es que estas semanas veremos a un millón de jóvenes celebrando su fe con alegría y a unos escasos miles (si tienen suerte) quejándose por que los católicos utilicemos nuestro dinero como nos da la gana. En el fondo, lo que pretenden, es quitarnos el carné de ciudadanos. Pues que se chinchen bajo sus pancartas y no enciendan mucho la tele estos días, porque cientos de millones de personas en todo el mundo estaremos a otro rollo mientras ellos se hacen mala sangre.

Qilqay qhuiswa mi atikux

Los números en asheninka

O, lo que es lo mismo, es posible escribir en quechua. Lo que debería sorprendernos, claro. ¿No perpetró la Iglesia Católica, en su afán evangelizador, un auténtico “genocidio cultural” durante su dominio en Sudamérica?

Si habéis leído las entradas anteriores, ya podéis imaginaros que éste es un nuevo tópico a desmontar.

En su afán evangelizador (tan auténtico y sincero como lo refleja el fragmento del testamento de Isabel II, ya citado), los misioneros apostaron decididamente por estudiar y aprender las lenguas nativas, en lugar de exigir a los indígenas precolombinos el aprendizaje forzoso del castellano. En ese contacto, el interés era tal que dieron escritura, sintaxis, gramática… a unas lenguas que, normalmente, carecían de estructura interna.

¿Tanto? En 1596 en la Universidad de Lima, se creó una cátedra de quechua, idioma de los incas y muy extendido en los Andes. En esta época, ningún sacerdote es ordenado en Perú si no pasaba unas pruebas de dominio del quechua. Y lo mismo ocurrió con otras lenguas nativas. Yo he podido comprobar cómo una lengua “menor” (en comparación con el quechua) sobrevive y se extiende hoy gracias al ardor con el que los primeros misioneros la protegieron: el asheninka, propio del entorno del río Ucayali en el propio Perú (yo mismo saqué la foto que ilustra este post).

Gracias a este trabajo de estructuración las lenguas aborígenes han sobrevivido, porque a la escritura, la sintaxis y la gramática ha podido seguir la literatura y la oficialidad. No solamente en Sudamérica, sino también en Filipinas o África (el somalí, por ejemplo).

La Corona Española formó pronto el Consejo de Indias, una especie de ministerio propio para las colonias en Sudamérica. Este organismo intentó, a finales del siglo XVI, la imposición por razones administrativas del castellano (es innegable que el gobierno de una amplia región fragmentada en múltiples zonas con muchas lenguas distintas es un trabajo difícil). El emperador Felipe II contestó, debido a la presión de los religiosos:

“No parece conveniente forzarlos a abandonar su lengua natural: sólo habrá que disponer de unos maestros para los que quisieran aprender, voluntariamente, nuestro idioma”.

Así que, a finales del siglo XIX, en pleno proceso de descolonización, apenas tres millones de personas en todo el continente hablaban habitualmente castellano. ¿Cómo es posible que hoy en día las lenguas aborígenes sean tan minoritarias? La liberación de las colonias tuvo por líderes a ilustrados criollos, masones, hijos culturales de la Revolución Francesa. Es decir, de la excepción cultural y la uniformización del Estado. Desmontaron el sistema de protección de las lenguas que la Iglesia Católica había articulado, impusieron el castellano y relegaron a los indígenas que no lo conocían a la marginalidad por incomunicación.

Las últimas décadas han visto nacer en Latinoamérica los movimientos indigenistas, necesarios en tanto en cuanto la burguesía más europeizada ha cometido abusos y desprecios sobre las tribus que aún permanecen. En Perú, el gobierno republicano ignoró los asesinatos masivos de indios por Sendero Luminoso y solamente despertó (tanto los políticos como la sociedad civil) al recibir un gran atentado en el corazón de la gran capital de Lima. Lo curioso es que los movimientos indigenistas se autoproclaman herederos de esa revolución descolonizadora del XIX que, como hemos visto, ha sido la auténtica culpable del “genocidio cultural” del que culpan, interesadamente como coartada, a la Iglesia Católica.

La Iglesia Católica, defensora de los indios… desde el principio

Fray Bartolomé de Las Casas fue un fraile dominico (Sevilla, 1484) contemporáneo a la colonización de América. Su padre viajó con Colón e hizo fortuna a costa de la opresión a los indios en las Antillas, práctica que su hijo continuó al heredar. La conversión cristiana (se sintió denunciado por la prédica de los religiosos) operó en él un profundo cambio y se dedicó a combatir las injusticias cometidas contra los indios con verdadero ardor. Su celo consiguió la protección de las tribus indígenas, hasta el punto de que los colonos tuvieron que buscarse otra mano de obra y empezaron a traer al Caribe negros africanos esclavizados por musulmanes y protestantes. Éstos no tenían la consideración y protección que sí tenían los indios americanos por parte de España, por lo que podían ser explotados. Más adelante, incluso ellos (que no eran, por su origen, súbditos de la Corona) estuvieron protegidos en territorio español (cosa que no sucedió en zona inglesa). De ahí la impronta africana en Cuba y otras islas del mar del Caribe, que no se da apenas en Sudamérica.

Fray Bartolomé de las Casas era tan solo un fraile y lo normal es que sus denuncias de los abusos de la autoridad fueran respondidas por el poder con silenciamiento y represión. No ocurrió así en la católica España, sino que el rebelde se convirtió pronto en gran amigo del emperador Carlos I, quien le nombró obispo y “protector general” de todos los indios y muchos de sus proyectos se discutieron y asimilaron como leyes del Estado en las Américas. Tanto es así que a consecuencia de sus protestas y la actuación de los religiosos católicos en favor de los indígenas, se constituyó en Salamanca una escuela de juristas, padres del derecho internacional moderno, sobre la base fundamental de la “igualdad natural de todos los pueblos”. Estamos en el siglo XVI.

Hoy en día se cuestionan muchas de las argumentaciones de Bartolomé de las Casas. Por ejemplo, él notó que la población indígena disminuyó notablemente con el contacto con los europeos. Llegó a la conclusión de que se estaba produciendo un exterminio. Lo cierto es que la muerte masiva de nativos americanos se debió en gran parte a la llegada, con los europeos, de nuevos virus y enfermedades desconocidos, para los que no estaban preparados. También se produjo el fenómeno opuesto: los conquistadores fueron víctimas de enfermedades que acabaron con muchísimas vidas. Lo interesante es que la monarquía española, plenamente identificada con la Iglesia Católica entonces y con la tarea evangelizadora, atendió y auspició las permanentes críticas y denuncias de unos religiosos pobres. Hasta el punto de comprometerse en la defensa de las tribus nativas.

Ya en el siglo XV y desde el minuto uno de la colonización, la Iglesia Católica fue la Iglesia de los pobres, de los desfavorecidos, de los últimos. Que no nos cambien la historia.

La Iglesia y la colonización de América

El descubrimiento del continente americano (1492) por las potencias europeas trajo consigo, ciertamente, la conquista militar. Tanto Sudamérica como Norteamérica “sufrieron” la llegada de los colonizadores, aunque sus destinos fueron bien distintos. Y la Iglesia Católica es presentada hoy día con frecuencia como cruel agente necesario en el padecimiento de aquellos pueblos indígenas.

En primer lugar, conviene decir que las potencias no católicas (Holanda, Gran Bretaña…) fueron mucho más brutales. En EE.UU. los turistas visitan hoy “reservas” de indios para poder ver a unos pocos miles de Pieles Rojas (en todo el país apenas un millón y medio de miembros de tribus indias con, al menos, la cuarta parte de sangre india), mientras que en las excolonias españolas y portuguesas la población es, prácticamente en su totalidad (90%), de origen indígena o producto de la mezcla de éstos con los europeos colonizadores.

La comparación entre la conquista católica y la protestante es clara. Hoy, la cultura norteamericana no tiene apenas ningún signo de identificación con los antiguos pobladores de aquellas tierras y es homologable a la europea en casi todo. Sin embargo, Latinoamérica es hoy una identidad cultural antes que geográfica, única y con profundas raíces en su pasado precolombino.

Por otra parte, para muchas tribus precolombinas los conquistadores no fueron tales. Los indígenas, más bien, les vieron como “liberadores”, ya que antes de su llegada vivían subyugados a los imperios (éstos sí, realmente crueles) azteca e inca. La conquista fue posible no por la pólvora, sino porque a los poquísimos europeos que la lideraron se unieron multitudes enteras de indígenas.

¿Tiene el factor religioso alguna importancia en esto? El distinto resultado de una y otra conquista invita a pensar que sí. La cultura católica acogió sin problemas los matrimonios con indígenas y la mezcla de razas, porque no tuvo demasiados remilgos en asimilarles como personas, con la misma humanidad que los europeos. La cultura protestante, en cambio, por su atracción hacia el Antiguo Testamento sufrió la tentación de sentirse “pueblo elegido” (distinguiendo, por tanto, entre culturas y razas). Además, la teología de la predestinación (que no tiene sitio en el catolicismo) les conducía a entender que el subdesarrollo de los pueblos indígenas era, frente al desarrollo del hombre blanco, signo de predilección divina por unos frente a otros. En ese sentido, la mezcla de sangres era algo ofensivo y prohibido. Hasta el siglo XIX (al menos) se discutía en los ámbitos intelectuales anglosajones si “el negro” era o no un ser humano (con curiosas teorías anatómicas al respecto). Hasta hace no demasiado tiempo las culturas protestantes inglesa, holandesa (calvinista) y americana (ejemplares en muchísimas cosas) mantenían conductas abiertamente racistas y opresoras (apartheid en Sudáfrica, segregación racial en EEUU…).

Otro apunte: ¡el mejor indio es el indio muerto! La expresión, propia de los EEUU del siglo XVII, nace cuando los conquistadores protestantes, fundamentando en la Biblia sus derechos, se apropiaron de todas las nuevas tierras, independientemente de que estuvieran ya pobladas. Así, los indios se convirtieron en un estorbo que legítimamente podía ser remediado mediante el exterminio. Pero, además, la caza de los indios era un negocio: algunos estados compensaban la entrega de cabelleras indias con dinero.

En las provincias americanas colonizadas por el mundo católico arrancarle la cabellera a un indio era un acto no solamente escandaloso para los religiosos, sino expresamente prohibido por las leyes de la Corona española, que desde el primer momento asumió la función de velar por la vida de los indígenas (considerados súbditos de los reyes, al igual que el resto de los españoles).

La reina Isabel I de Castilla (la Católica)

Y terminando, hablemos de la esclavitud. Ciertamente hubo tiempo de esclavismo en la colonización americana por los españoles. La inició el propio Cristóbal Colón, coronado Virrey de las tierras que descubrió. Sucedió así en los primeros asentamientos y se deportaron muchos indios a la Península Ibérica. Pero Isabel la Católica, que en 1478 ya había ordenado la liberación de los esclavos procedentes de Canarias, procedió a la restitución de estos esclavos exiliados a sus tierras en las Antillas y envió a Francisco de Bobadilla a cumplir la misión liberadora. Colón fue destituido y devuelto a España como prisionero. Los indios fueron desde ese momento considerados por la Corona como hombres libres, sometidos al mismo rango de súbditos que el resto de los españoles y mereciendo debido respeto sus bienes y sus vidas. Cito a continuación un fragmento del testamento de la propia Isabel I:

(…) nuestra principal intención fue la de tratar de inducir a sus pueblos que abrazaran nuestra santa fe católica y enviar a aquellas tierras religiosos y otras personas doctas y temerosas de Dios para instruir a los habitantes en la fe y dotarlos de buenas costumbres (…); por ello suplico al Rey (…) y ordeno a mi hija la princesa y a su marido, el príncipe, que así lo hagan cumplir (…) y que no consientan que los nativos y los habitantes de dichas tierras conquistadas y por conquistar sufran daño alguno en sus personas o bienes, sino que hagan lo necesario para que sean tratados con justicia y humanidad y que si sufrieren algún daño, lo reparen.

Para la propia reina, la propia fe y el deber de evangelizar aquellas tierras suponían un contrato con los indígenas por el que la Corona quedaba obligada a reconocerles, velar por su vida, por sus bienes, defenderles… Aunque hubo abusos, crímenes, exterminio… la singularidad católica humanizó el colonialismo y se convirtió en razón de protección y cuidado de los indios. Atención a los mitos y los cuentos chinos.

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