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VOTAR EN CRISTIANO – EL PROGRAMA ELECTORAL DE UPYD

Unión, Progreso y Democracia es un partido joven que ya tiene representación parlamentaria. Además, se presenta a nivel de toda España, por lo que es interesante repasar su programa electoral (UPyD).

Se trata de un documento de propuestas, una detrás de la otra y sin literatura. Las medidas se justifican en pocas frases con gran rotundidad, por eso en este análisis hace falta tirar de algún otro documento más para responder a todas las cuestiones. Los bloques del programa son los siguientes: reforma de la Ley Electoral (2%), reforma de la Constitución y el Senado (10%), Economía (24%), Educación Deporte e Investigación (12%), Políticas sociales (10%), Sanidad (8%), Justicia (4%), transparencia y lucha contra la corrupción (6%), medio ambiente y gestión del territorio (4%), Cultura (6%) y Política internacional Cooperación y Defensa (10%).

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA VERDAD

La CEE destacaba en este punto que las decisiones políticas deben ser justas y morales. Para serlo no basta con que sean “eficaces” o legítimas desde el punto de vista democrático. El origen de la justicia está en la razón y la verdad, no en las mayorías ni en el poder político. A este respecto, en el documento, las palabras “VERDAD” y “MORAL” no aparecen. La palabra “RAZÓN” aparece cuatro veces, aunque con otro significado. En el documento no hay razonamientos respecto a este asunto (aunque sí muchas medidas de regeneración dirigidas a aumentar la representatividad de los cargos elegidos por sufragio). En su manifiesto fundacional dice:

La base de la ciudadanía democrática es la igualdad en libertad: iguales leyes para todos y todos iguales ante las leyes. Este objetivo exige, como es lógico, la cohesión institucional y simbólica del Estado encargado de definir y garantizar los derechos concretos de los ciudadanos. Pues bien, creemos que esa igualdad está hoy amenazada en España, fundamentalmente por culpa de los excesos de un modelo territorial sometido a constante desbordamiento por las pretensiones nacionalistas. 

Con este sentido de justicia, de moral, de razón y de verdad, la CEE hacía hincapié en la importancia de reconocer el ser específico y natural del matrimonio, orientado a la vida. UPyD afirma en su programa:

Apoyo al desarrollo de las políticas favorables a la igualdad de trato a personas homosexuales. En la petición de adopción de menores por parejas homosexuales, impulso de normas que garanticen la imparcialidad primando siempre el interés del menor.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA

La CEE pone a la persona y su dignidad como preocupación primera. En concreto recuerda que el derecho a la vida debe garantizarse desde la concepción hasta la muerte natural y advierte sobre la perversión de convertir en un derecho lo que no es sino un atentado contra la dignidad humana. El programa de UPyD no incluye nada al respecto, pero sí mantuvo algunos mensajes en su página web:

UPyD se opone a la ley que reconoce un “derecho a abortar” y aboga por una ley despenalizadora que deje en manos de la madre gestante la decisión de interrumpir su embarazo antes de determinado momento de la gestación.

También recuerda que el terrorismo es inadmisible y que las políticas en el marco internacional han de estar motivadas por la búsqueda sincera de paz auténtica. Dice UPyD:

Pacto de Estado que evite las modificaciones de política exterior cuando cambien los gobiernos, que deberá asumir la defensa de los valores democráticos y de los Derechos Humanos, el cumplimiento de las Resoluciones de la ONU y la defensa de los ciudadanos, de los intereses nacionales y el desarrollo de la diplomacia multilateral, como principios rectores de las relaciones internacionales de España.

Por último, la CEE recuerda que la dignidad humana se extiende también a sus necesidades materiales. La iniciativa privada, el trabajo bien hecho, la justa distribución de la riqueza y el cuidado a los más desfavorecidos han de ser prioridades. He escogido tres párrafos:

Diseñar una política industrial que no seleccione los sectores de futuro que han de cambiar el modelo productivo, sino que proporcione las condiciones favorables para que los empresarios puedan hacerlo.

Aprobación de una Ley Nacional de Rentas Mínimas de Inserción (…) en un Sistema coordinado y homologable en cuanto a las condiciones básicas (duración, cuantía, carácter subsidiario, perfil de los beneficiarios, etc) en todo el territorio español.

Mejorar la integración social de los inmigrantes y sus familias con la creación de un Servicio Nacional de Integración de los Inmigrantes que gestione, en cooperación con las administraciones autonómicas y locales, la oficina de atención al inmigrante, la realización de cursos de cultura y lengua española gratuitos, la formación complementaria para los menores en el sistema escolar o la reagrupación familiar.

RESPECTO A LA DEFENSA DE LA LIBERTAD Y EL VALOR DE LA RELIGIÓN

La dignidad y la verdad del ser humano se desarrollan también en el plano de su conciencia y su crecimiento personal. Por eso, la CEE recuerda el valor positivo de la religión, que debe estar presente en las escuelas, y la falta grave que supone la intervención del Estado en la educación moral y religiosa de los hijos. UPyD afirma en su programa o en su manifiesto fundacional:

(…) hacer efectiva la laicidad del Estado, revisión de los actuales acuerdos concordatarios con la Santa Sede y con las demás confesiones religiosas. Lo que UPyD, un partido laico, quiere para España: el Estado laico garantizado por la Constitución.

El artículo 16 CE sobre libertad religiosa, apartado 3, quedará redactado así: “Ninguna confesión tendrá carácter estatal”. UPyD impulsará la laicidad del Estado.

Reconocimiento del alumno como el sujeto del derecho a la educación, cuya formación integral como ciudadano autónomo debe ser objetivo último del sistema educativo. Currículum que inculque las virtudes democráticas, sea respetuoso con todos los sistemas de creencias compatibles con la democracia y excluya el adoctrinamiento ideológico, identitario o religioso. Desarrollo y mejora de la red de centros públicos a fin de que la prestación del servicio público deje de depender de conciertos con entidades privadas. Compromiso educativo por la igualdad entre hombres y mujeres. Coeducación en los centros sostenidos con fondos públicos. Currículum que favorezca la igualdad de la mujer y el uso de un lenguaje contrario a la discriminación.

Insiste también la CEE en que el chantaje terrorista no puede tener carta de legitimidad democrática. UPyD se refiere a ello específicamente:

Restitución del Pacto de Estado por las Libertades y contra el Terrorismo, y de la integridad de la Ley de Partidos para impedir la presencia en las instituciones de organizaciones herederas de Batasuna comprometidas con la consecución política de los fines terroristas.

Y ya está. Confío en que este repaso breve haya ayudado a alguien. El programa en http://www.upyd.es/

JMJ – Martes

Jóvenes. Miles, cientos de miles. Madrid, Sol, el metro, el Retiro. McDonalds, el Corte Inglés. Bajo la tierra, al sol de agosto, en las nubes. Tambores. Gritos. Negros bailando. Coro de niños. Cruces. Cruces. Cruces. Mochilas rojas. Camisetas amarillas. Voluntarios verdes. Chinos, bandera roja. Cuba, Venezuela. Italianos, italianas. Curas, monjas, monjes, hábitos, cordones, sandalias, sombreros. Canciones y palmas. Familia, es decir, Iglesia. Más cruces. La Biblia. JMJ, GMG, WYD. Poca agua. BENTO 16. No tengáis miedo. Seréis mis testigos. Nadie tiene amor más grande. Coreografías. Saludos de un andén a otro. Speak English? Abanicos. Refugios a la sombra. Yo soy español, español, español.

La sangre al corazón y a los pulmones: Cibeles, Alcalá, Recoletos, Colón, Gran Vía. Pocas pantallas para tanta gente. Y no era para ver al Papa, sino “solamente” a Don Antonio María (¿qué tendrá este hombre?). Madrid es una catedral, Cibeles el altar. Las calles, naves central y laterales. Eucaristía, buen amor, acción de gracias, lavatorio de pies, servicio, sacrificio, Pasión, martirio, mesa, cena, familia, compartir, Pan y Vino, Cuerpo y Sangre, entrega, Cruz, Resurrección. Resurrección.

El jueves llega Su Santidad. Los jóvenes de Benedicto XVI. Amén.

Argumentos

Un post breve para invitaros a visitar la siguiente página: http://www.arguments.es/proyectos/jmj

Está saliendo en periódicos digitales. Jóvenes universitarios responden a las preguntas más controvertidas y actuales sobre la Iglesia. Con frescura, naturalidad y, sobretodo, argumentos.

Un botón de muestra de esa página:

Dios, ¿una respuesta fácil? – www.arguments.es/proyectos/jmj

Una meditación de Pascua

Una meditación acerca de este tiempo de Pascua (lee Lucas 24, 13-35)

¿Y si Cristo no hubiera resucitado?

San Pablo responde a esta cuestión en su primera carta a los Corintios: “si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe y nuestra predicación no tiene sentido”, y añade que “si nuestra esperanza en Cristo acaba en esta vida, somos los hombres más desgraciados”. La Resurrección de Jesús no es, por tanto, una intuición o un deseo. No es, tampoco, una forma de expresar que su recuerdo permanece. La Resurrección de Jesús es un acontecimiento histórico de fe. Jesús ha resucitado y vive y permanece con nosotros en cuerpo y alma en la Eucaristía.

Es muy importante combatir la tentación de ver en la Resurrección una teoría, un mito, una utopía, una fábula… porque es un acontecimiento único e irrepetible: Jesús de Nazaret, hijo de María, que en el crepúsculo del viernes fue bajado muerto de la cruz y sepultado, sale vencedor de la tumba cuando, al amanecer del primer día tras el sábado, sus discípulos hallaron el sepulcro vacío y le vieron a él en multitud de ocasiones.

La Resurrección confirma que Dios sí estaba en la Cruz. Que incluso en el momento de muerte, Dios es Señor de la vida. Que nada se le escapa. Que es bueno y todopoderoso. Y que la vida en abundancia se tiene estando dentro de su voluntad. ¿Qué queda si no hay Resurrección? Solamente este mundo, sujeto al dolor y la muerte, sin soluciones. Si apostar por Dios es solamente apostar por la muerte, ¿qué sentido puede tener hacerlo? Pero la Resurrección nos promete que la carta de Dios es la de la vida abundante, la vida eterna, la vida que no termina.

La vida eterna que tenemos prometida los cristianos empieza hoy mismo y supone la muerte en nosotros del pecado, de todo lo que ensucia nuestra dignidad de hijos, nuestra semejanza con el Creador. La Resurrección la tenemos prometida si antes pasamos por la muerte de la Cruz, que es la negación de uno mismo producida bajo el signo del mandamiento del amor. La Resurrección no es un todo acaba bien, sino un “acaba bien lo que va bien”. La Resurrección solamente es posible si la Cruz es abrazada

Cuando nos sentimos en muerte por estar alejados de Dios, la Resurrección viene por la conversión: que es la confesión de los pecados y el cambio de vida (la muerte del hombre pecador y el nacimiento del hombre nuevo). Cuando estamos atascados en experiencias de dolor y de muerte la Resurrección no consiste en que se solucionen “a nuestra manera”, sino en que Dios aparezca en esa Cruz. Sabiendo que, mientras se está en la Cruz, no siempre es posible reconocer a Dios (Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?). La Resurrección es, ante todo, el encuentro con el Padre providente.

Por lo tanto:

la Resurrección de Jesús es un acontecimiento histórico central de la fe.

si compartimos la muerte de Cristo, compartimos también su Resurrección.

Jesús está realmente vivo y Resucitado, hoy.

DIOS NO COMPITE

Un día un joven que iba en busca de su catequista encontró sobre la mesa de éste un papel manuscrito con la siguiente lista:

– El tiempo que hay que dedicarle al trabajo o al estudio
– Las cargas familiares
– El necesario tiempo de descanso
– Las ocupaciones de la casa
– El círculo de amigos
– El cuerpo
– El tiempo libre

El muchacho entendió que había estado haciendo una lista de todas esas cosas que, en el día a día, nos roban tiempo, fuerzas, ganas… y compiten con las cosas de Dios y del Reino por conseguir nuestra atención. Decidido a enmendarse, el joven se retiró a meditar sobre lo que había leido. Al día siguiente fue a su catequista y le dijo:

Lei la lista que estaba sobre tu mesa sobre las cosas que compiten con Dios para ganarse nuestro tiempo y nuestras opciones. Y estoy resuelto a someter todas esas cosas y ponerlas siempre por detrás de las cosas de Dios. Por eso he decidido que voy a hacer estas renuncias para distribuir mi tiempo y mis energías más en los temas del Reino.

Y empezó a enumerar todos los propósitos que se había marcado. El catequista escuchó al joven y le dejó terminar. Después, le replicó:

Vuelve a leer el papel. En esa lista no hay cosas que compiten con Dios, sino todo lo contrario. Es una lista de aquello que en el día a día debe acercanos a Dios. Dices bien una cosa: hay que someterlas al Reino. Para ello, tienes que hacer que todas esas cosas de la lista se conviertan en una oportunidad de encuentro con Dios. Él no quiere equilibrismos, sino una conversión completa, un hacerlo todo Nuevo.

NO BUSQUES LA CONVIVENCIA CON AQUELLO QUE TE ALEJA DE DIOS, SINO SU TRANSFORMACIÓN

La muerte, el tren y el filósofo

Las siguientes son palabras de V. Messori (que cita a Blas Pascal) en “Hipótesis sobre Jesús”.

Más acá del nacimiento y más allá de la tumba la vida se abre a dos misterios. Antes del nacimiento y después de la muerte, desde ambos extremos nuestra existencia está inmersa en lo desconocido. En la eternidad, sin duda alguna. Eterna, la nada de que acaso procedemos. Eterna, esa nada en que acaso nos hundiremos. No se equivocaba el que comparaba nuestra condición a la del que se despierta en un tren que corre a través de la negrura de la noche. ¿De dónde partió ese tren en el que nos colocaron no sabemos cuándo ni por qué? ¿A dónde camina? Y ¿por qué ese tren y no otro?

Hay quien se contenta con curiosear el compartimento para volver a dormitar tranquilamente: ha tomado conciencia del ambiente que le rodea; eso le basta; el resto no es asunto suyo. Si, luego, le atenaza la angustia de lo desconocido, siempre habrá modo de superarla distrayendo la atención hacia otra cosa. Como dice el poeta, “mejor olvidar, en la actividad febril, y no indagar el inmenso misterio del Universo”.

<<Desconozco quién me ha puesto en el mundo, ni qué es el mundo, ni lo que soy yo mismo. Contemplo la inmensidad del Universo y me veo atado a un rincón de la inmensidad del espacio, sin llegar a adivinar por qué me encuentro en este puesto en vez de otro. No sé por qué este corto espacio de vida que me han dado, se me ha dado en este momento más que en cualquier otro de la eternidad que me ha precedido y de la que me seguirá. Veo por todas partes, infinitudes que me aprisionan como a un átomo y como a una sombra que sólo dura un instante que no se repetirá. Lo único que sé es que pronto moriré: pero lo que más ignoro es precisamente esa muerte a la que no escaparé (B. Pascal)>>.

<<A los hombres, no habiendo podido curar de la muerte, han decidido, para tranquilizarse, no pensar en ella (B. Pascal)>>.

La parábola de la hoguera

El Maestro quiso explicarle a sus pupilos cómo es la relación con Dios, y les dijo:

Chimenea<<Un hombre se perdió una vez en una montaña nevada. Se vio solo en medio de la nieve y cegado por una terrible ventisca. Comprendió que moriría de frío pronto si no encontraba un refugio donde calentarse, así que caminó apresuradamente en busca de su salvación.

Y tuvo mucha suerte, porque cuando creyó que todo estaba perdido divisó a lo lejos una cabaña de madera que se le antojó providencial. Echó a andar hacia ella rezando por que estuviera abierta. Cuando la alcanzó, pudo entrar sin dificultades y lo que vio hizo que su corazón diera un vuelco de alegría.

En la estancia había una chimenea encendida, produciendo un reconfortante crepitar al quemarse la leña. Sin dudarlo, se acercó todo lo que pudo a aquel fuego para calentarse y, desde allí, siguió mirando la estancia. Había también un banco de piedra al otro lado de la habitación y una manta. Se levantó para tumbarse en el banco a descansar y se tapó por completo, pero estaba tan lejos del fuego que enseguida volvió a enfriarse. Así que regresó junto a la hoguera. Cogió calor y no tardó en echar de menos otra vez aquel banco de piedra tan cómodo.

Así que estuvo un tiempo descansando en el banco, tapado con la manta, hasta que sentía frío, y entonces volvía a la hoguera para recuperar el calor. Y luego al banco y de nuevo a la chimenea, y otra vez al banco. Hasta que un día se dejó morir de frío acurrucado en su manta, lejos de la chimenea, cansado de tanto moverse.>>

Y el Maestro les explicó a sus alumnos que con la fe pasa algo parecido. Cuando uno se aproxima a Dios siente cómo una vida nueva se hace posible dentro de él, pero las comodidades del mundo le siguen tentando. Y entonces se esfuerza por hacer compatible el calor de Dios con el frío del mundo. Incluso se inventa algo con lo que taparse para evitar que el calor se escape. Pero las mantas no dan calor, solamente retrasan el avance del frío.

No puedes dejar de verlo

Otro cuento breve del P. Anthony de Mello: El pequeño pez

from fotonatura.org

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«Usted perdone», le dijo un pez a otro, «es usted más viejo y con más experiencia que yo y probablemente podrá usted ayudarme. Dígame: ¿dónde puedo encontrar eso que llaman Océano? He estado buscándolo por todas partes, sin resultado».

«El Océano», respondió el viejo pez, «es donde estás ahora mismo».

«¿Esto? Pero si esto no es más que agua… Lo que yo busco es el Océano», replicó el joven pez, totalmente decepcionado, mientras se marchaba nadando a buscar en otra parte.

CODA:

Se acercó al Maestro, vestido con ropas sannyasi y hablando el lenguaje de los sannyasi: «He estado buscando a Dios durante años. Dejé mi casa y he estado buscándolo en todas las partes donde Él mismo ha dicho que está: en lo alto de los montes, en el centro del desierto, en el silencio de los monasterios y en las chozas de los pobres».

«¿Y lo has encontrado?», le preguntó el Maestro.

«Sería un engreído y un mentiroso si dijera que sí. No; no lo he encontrado. ¿Y tú?».

¿Qué podía responderle el Maestro? El sol poniente inundaba la habitación con sus rayos de luz dorada. Centenares de gorriones gorjeaban felices en el exterior, sobre las ramas de una higuera cercana. A lo lejos podía oírse el peculiar ruido de la carretera. Un mosquito zumbaba cerca de su oreja, avisando que estaba a punto de atacar… Y sin embargo, aquel buen hombre podía sentarse allí y decir que no había encontrado a Dios, que aún estaba buscándolo.

Al cabo de un rato, decepcionado, salió de la habitación del Maestro y se fue a buscar a otra parte.

Deja de buscar, pequeño pez. No hay nada que buscar. Sólo tienes que estar tranquilo, abrir tus ojos y mirar. No puedes dejar de verlo.

Dios no es bueno

Hace algunos años, un sabio teólogo reconocido en occidente decidió demostrar a sus alumnos por qué el presupuesto de que “Dios es bueno” es falso y engañoso. Llamó a uno de sus alumnos recién llegados a la academia y le propuso que resumiera en tres conceptos muy concretos las cosas de la vida que las personas identifican como “buenas”. Él, después de meditarlo levemente, escribió lo siguiente:

SEGURIDAD PARA EL FUTURO

SALUD

RECIBIR AMOR

Cuando se hubo ido aquél, llamó a otro de sus alumnos, igual de joven, y le pidió que pusiera, según su conocimiento, tres etiquetas acerca de Dios. Él tuvo que dedicarle muchas horas a meditar. ¿Cómo resumir a Dios en tres conceptos? No obstante, sorprendió a su maestro cuando, a los pocos días, regresó con las siguientes palabras:

POBREZA

CONFIANZA

ENTREGAR AMOR

El maestro recogió ambos trabajos por separado y reunió a los dos estudiantes, que no sabían qué encargo había recibido el otro. Les pidió que intentaran resolver la siguiente pregunta: “¿DIOS ES BUENO?”, a la vista del resto del alumnado de la escuela. Inmediatamente, el primero de ellos trajo a su memoria las cosas que eran “buenas” y, a partir de ellas, intentó explicar que Dios, si fuera bueno, operaría en los seres humanos para que éstos tuvieran seguridad, salud y amor, como mínimo. El segundo de los alumnos, en cambio, no daba crédito. Para él, era imposible que el “Dios-pobre” procurara estabilidad para el futuro. También era imposible que el “Dios-confianza hasta el final” entendiera la falta de salud como algo trágico. Y, por supuesto, era imposible que el “Dios-que se entrega” quisiera que sus criaturas fueran devoradoras de amores.

Llegado este punto, intervino el sabio teólogo.

– Es posible que nos confunda haber oído tantas veces que Dios es bueno. Sin embargo, no es cierto. Dios NO es bueno, porque las personas aprendemos antes a darle sentido a la palabra “bueno” y después intentamos que Dios encaje en ese esquema que ya nos hemos hecho sobre lo que es bueno y lo que es malo. En cambio, habría que decir más bien lo siguiente: “lo bueno es Dios”. Y, como complemento, “Dios me ama”. La Inteligencia de Dios sabe lo que es bueno. La Voluntad de Dios quiere lo que es bueno para sus Hijos. Él opera en nuestra vida para atraernos hacia sí.

Entonces extrajo las palabras que el segundo de sus alumnos había puesto como etiquetas a Dios y escribió encima la leyenda siguiente: “ESTO ES LO BUENO”. Después, le preguntó cómo había alcanzado una respuesta con tanta sabiduría. Éste se encogió de hombros y respondió:

– Bueno, me ayudó, desde la pared de mi cuarto, contemplar un crucifijo.

by J.L. Cortés (Un Dios llamado Abba)

by J.L. Cortés (Un Dios llamado Abba)

QUERIDO MUNDIFAGIO…

BIENAVENTURADOS LOS POBRES, PORQUE DE ELLOS ES EL REINO DE DIOS (Mt. 5, 3)

Querido Mundifagio:

Como Tentador de las cosas materiales, ponte como ejemplo a Nuestro Padre de las Profundidades cuando acudió al desierto a tentar al Enemigo: “Convierte estas piedras en pan”.

Ten en cuenta la coyuntura de tus pacientes. Viven instalados en un mundo que les incita a consumir vorazmente todo tipo de productos insustanciales. Debes, por lo tanto, impedir que echen un vistazo por fuera de esa “verdad virtual” que la sociedad ha fabricado para ellos. Mientras sientan que en medio de la comodidad y la seguridad de las cosas materiales ellos están a gusto, no se preocuparán de buscar más allá “eso” que les falta y que, como tú y yo sabemos, solamente el Enemigo les proporcionará. Su ceguera es nuestra mejor baza, querido sobrino.

Es posible que en ocasiones sucumbas al deseo de instalar en tus pacientes un ansia inmensa por obtener lujo y riquezas. No obstante, ¡no es esa tu misión! Recuerda que no se esforzarán en encontrar al Enemigo si creen que ya lo conocen. Presta atención a los consejos que un viejo diablo como yo pone al servicio de las intenciones del Rey de la Oscuridad. Debes ser un tentador hábil y hacerles creer siempre que ellos no son víctimas del consumismo. Muéstrales algunos ejemplos de auténtico lujo para que los sientan lejanos. Si haces que se comparen con estrellas de cine, deportistas de elite o gente famosa,  se verán a sí mismos como verdaderos modelos de austeridad y moderación. De ese modo, no se darán cuenta de lo deliciosamente consumistas que son en realidad.

No debes olvidar nunca que al Enemigo le cuesta menos atraer a un “malo” que a un “tibio”. Permite que se instalen en una comodidad moderada, razonable, lógica, “popular”. Asegúrate de que encuentren en el dinero y los bienes materiales una gran SEGURIDAD. Sobre su futuro, sobre su posición, sobre su poder, sobre su libertad… Los humanos, detestado sobrino, temen la incertidumbre, el no tener garantías sobre sus propios pasos, certezas… Como te puedes imaginar, ese sentimiento juega a nuestro favor. Debes lograr que pongan sus esperanzas y su tranquilidad en las cosas del mundo, para que no necesiten levantar la mirada hacia lo Alto y sentirse en manos de su… <gasp, aaagghhh, beej…> “Padre Providente” (cada vez que pienso en ello se me derrite mi piel escamosa).

Y no te preocupes si de vez en cuando intentan hacer algún propósito para salir de esa jaula de oro que les has procurado. Lo más probable es que gracias a eso se instalen más en la mediocridad. ¡Ah, maravillosa mediocridad! Cuántas almas mediocres alimentan al Padre de los Infiernos. Si un mes deciden renunciar a parte de su dinero dándoselo a un necesitado, no te sientas aun derrotado. Por el contrario, infunde en ellos la sensación de que han renunciado a mucho y se merecen algún “homenaje”. Y si hacen propósitos por contener el gasto, no pasa nada. Haz que todo el dinero ahorrado acabe en una hucha que poco a poco se va llenando. Así, al cabo de poco tiempo, les verás gastarlo en la cosa más tonta y absurda que te puedas imaginar, ¡y todos esos meses de ahorro habrán servido a tu causa!

Finalmente, Mundifagio, procura que pasen por alto la pobreza radical que el Enemigo asumió cuando se encarnó en el mundo. Para ellos debe ser un ejemplo teórico y metafórico, nada serio.

Tu cariñoso tío,

ESCRUTOPO

J.L. Cortés (Un Dios llamado Abba)

by J.L. Cortés (Un Dios llamado Abba)

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