reino

¿vamos bien?

En otros posts he hablado de la curiosidad que siempre he tenido por saber si el mundo va a mejor o a peor.

Resulta que existe un proyecto que lo mide científicamente… ¡Fantástico!

A finales de 2010 el Nodo Español del Proyecto Millennium ha coordinado la edición de la versión en castellano del Informe “Estado del Futuro 2010”, principal informe de publicación anual del proyecto Millennium. El Estado del Futuro de este año es otra extraordinariamente rica destilación de información para aquellos que se preocupan por el mundo y su futuro.

¿Está mejorando o empeorando el futuro? ¿Qué queremos decir – específicamente – cuando decimos que está mejorando? ¿Cuáles son los indicadores? ¿Cuáles son las variables que podrían ser medidas en el tiempo para ver el progreso o el retroceso? ¿Pueden dichas variables agruparse en una especie de índice como por ejemplo el índice del coste de la vida? Estos son algunas de las preguntas que abordó un panel internacional de expertos escogido por los Nodos del Proyecto Milenio de todo el mundo para ayudar a crear el Índice del Estado del Futuro Anual, SOFI, (por sus siglas en inglés – State of the Future Index). Los resultados del SOFI se publican desde 2001. Hasta hace poco, el SOFI mostraba que el futuro en general estaba mejorando, aunque no tan rápidamente como lo había hecho en los últimos 20 años. El año pasado, debido a la crisis financiera global y la consiguiente recesión, el SOFI mostraba un escaso progreso para el futuro cercano.

Una revisión de las tendencias en las 30 variables empleadas en el Índice del Estado del Futuro Global del Proyecto Millennium nos brinda la “tarjeta resumen para la humanidad” que se muestra a continuación:

Dónde estamos ganando:

1.- Mejora en fuentes de agua (% de población con acceso)

2.- Tasa de alfabetización, del total de adultos (% de la población de más de 15 años)

3.- Matrícula estudiantil, educación secundaria (% bruto)

4.- Ratio de pobreza con menos de $ 1.25 al día (PPP) (% de la población en países menos desarrollados)

5.- Crecimiento de la población (% anual) (disminución se considera positiva en algunos países y negativa en otros)

6.- PIB per cápita (en US$ constantes del 2000)

7.- Médicos (por cada 1000 personas)

8.- Usuarios de internet (por cada 100 personas)

9.- Tasa de mortalidad infantil (por cada 1000 nacimientos)

10.- Esperanza de vida al nacimiento (en años)

11.- Proporción de puestos ocupados por mujeres en los parlamentos nacionales (%)

12.- PIB por unidad de gasto energético (en PPP $ constantes de 2005 por kg equivalente de petróleo)

13.- Número de principales conflictos armados (con muertes superiores a 1000)

14.- Disponibilidad de comida (cal. per cápita)

Dónde estamos perdiendo:

15.- Emisiones de CO2 (miles de toneladas)

16.- Anomalías globales en la temperatura de la superficie

17.- Población que participa en elecciones (% de población en edad de votar – 15 países más grandes)

18.- Desempleo, total (% de la fuerza de trabajo)

19.- Consumo de energías fósiles (% del total)

20.- Niveles de corrupción (15 países más grandes)

21.- Personas asesinadas o heridas en ataques terroristas (número total)

22.- Población refugiada por país o territorio de asilo

Dónde se aprecian ligeros cambios:

23.- Prevalencia total de VIH (% de la población entre 15 – 49 años)

24.- Tasa de homicidios

25.- Gasto en investigación y desarrollo (% del PIB)

Dónde existe incertidumbre:

26.- Países que producen o planean producir armas nucleares (número total)

27.- Población en países con un sistema de libertades civiles (% de la población mundial total)

28.- Superficie forestal (% de la superficie terrestre)

29.- Servicio de la deuda total (% del PIB) ingresos bajos y medios

30.- Número de enfermedades infecciosas emergentes y reemergentes

Para mayor información, consúltese el Informe “Estado del Futuro 2010”, el vídeo de esta página “Jerome Glenn at Google” o la página Web del Proyecto Millennium.

La aprobación de un padre

¿Alguna vez habéis sentido que haceis lo correcto, y que por ello os cae un marrón?

Denunciar una injusticia, quedar atrás por seguir las reglas, parar en la carrera para ayudar al que se queda rezagado, compartir lo logrado y al final quedarte con menos… Todos cosas muy correctas, pero que al final te provocan un marrón.

Y no puedes evitar sentirte idiota, abandonado, solo. Aunque solo sea un poquito.

Pero en esas ocasiones, si aparece tu padre o tu madre y te dice “bien hecho, hijo”, se te hincha el pecho y te da igual el resultado. Tus padres te apoyan. El resto del mundo se equivoca.

Nos guste o no tenemos la herencia de mirar a nuestros padres después de hacer algo, para recibir su aprobación. Con la edad se va curando, pero está grabado a fuego en nuestro ADN. Nos sirvió durante la evolución para sobrevivir y no podemos quitárnoslo de encima tan fácilmente.

Pero ocurriendo lo mismo con Dios, apenas vamos a buscarlo ¿Paradójico verdad?

Tienes al alcance de tu mano (concretamente de tu oración) recibir la aprobación de tu padre justo cuando más lo necesitas por defender los valores del reino. Te servirá para hinchar el pecho, salir adelante, restarle importancia a las consecuencias, valorarte y mejorar tu autoestima.

Si va a resultar que la oración es un buen invento….

Para salir bien en la foto

by barcelonaschiringuito.com

Son miles los premios publicitarios que se llevan cada año las campañas para ONGS. Por un lado, está el tema solidario, pero está claro que hacer un anuncio sobre un tema tan sensible como el que manejan estas organizaciones, puede catapultar a un desconocido director de arte, o creativo publicitario y hacerle acreedor de varios premios.

Entonces, la intención de la ayuda no es tan limpia. Os adjunto una vieja imagen de una campaña que circuló en ambientes publicitarios cuyo eslogan dice así “Creativo, hay mucha gente que necesita más ayuda que tú. Se responsable cuando hagas tus anuncios”.

En el cartón, unos protagonistas de uno de tantos anuncios de ONGs, han escrito: Gracias a nosotros, un director de arte ha doblado su salario.

Los creativos publicitarios son humanos, y este post me sirve simplemente para que te des cuenta de las veces que no haces las cosas tan limpiamente como crees.

Muchos “profesionales” de Iglesia, buscan sus ámbitos de poder, sus prebendas, sus reconocimientos, etc. Afortunadamente, estamos rodeados de miles de manos anónimas, que desaparecen y no dejan rastro tras su inestimable ayuda.

¿Y tu? ¿Has usado algo del reino para tus intereses?

¡Qué bueno es el fracaso!

by Nic 5702

by Nic 5702

Cuando alguien va a buscar dinero para sacar adelante una empresa en EEUU, una de las preguntas que suelen aparecer es la siguiente ¿cuántas veces has fracasado?.

El fracaso, bien llevado, tiene un aprendizaje que no lo da ninguna escuela, y por ello, una persona que ha fracasado en los negocios, tiene ya lecciones aprendidas que otros no tienen.

En las empresas, como en todo lo que conlleva alguna dependencia de los impredecibles seres humanos, la mejor fórmula de aprendizaje es el ensayo-error. Fracasar, es el paso previo del éxito. Dicen que el 80% de las personas que fracasan en un negocio, suelen triunfar en el siguiente.

Sólo basta con ver la Biblia. Díganme si San Pedro no es un discípulo fracasado. ¡Nada menos que tres fracasos en una noche, justo antes de que el gallo cantara!. Luego este fracasado se convierte en la piedra angular de nuestra Iglesia, y uno de los mayores evangelizadores que haya podido contemplar la humanidad. San Pablo… ¡Otro fracasado!. La mitad de su vida dedicada a eliminar aquello que finalmente la salvó.

Dos posibles ideas para mejorar nuestro seguimiento:

La primera es que a Dios nunca le importó cuantas veces caíste o cuánto de profunda fue la caída. Lo importante siempre ha sido la capacidad de levantarse. Y si lo hiciste bien, ya tienes conocimientos únicos e inigualables para construir el reino.

La segunda es que para fracasar hay que arriesgar.  San Pedro y San Pablo fracasaron porque se jugaban la vida en lo que apostaron. Hay mucho cristianismo plastificado que no cae, pero no por virtud, sino porque tampoco arriesga su vida en el tema.

La providencia de Dios es inseguridad

by Foto Pamp

by Foto Pamp

La verdad es que hasta ahora he sido un poco tonto.

Cuando en la Biblia leía que no hay que preocuparse por el futuro porque Dios ya se ocupaba de ello, pensaba que, si me dedicaba a esto del reino, Dios se encargaría de darme lo que necesitara. Hasta ahí no iba desencaminado.

El problema es que entendía mal la cita. Yo lo que en mi interior pensaba es que si me despreocupaba por conseguir seguridades (de cualquier tipo) en pro del reino, ya Dios me las daría. Aquí es cuando pervertí toda la cita, porque el reino de Dios implica siempre inseguridad. No se puede fortalecer la fe (creer en lo que no se ve) dando saltos (de fe obviamente) si se ve claramente la red que nos protegerá de la caida.

Pues resulta que no. Que Dios nos promete comida, no restaurantes. Nos promete ropa, no un “fondo de armario”.

Los cristianos somos mucho de creernos que no tenemos que preocuparnos por el futuro porque todo saldrá bien. A fin de cuentas, Dios nos lo debe, porque somos de los buenos ¿no?. Pues no. A veces saldrá bien, a veces mal. A veces nos irá de perlas, a veces nos irá de culo. Dios es así de cachondo. Estés en su bando o no, te toca pasar por lo mismo.

No hay más que ver cómo ha tratado históricamente a sus amigos para hacernos una idea de por qué el cristianismo está perdiendo fieles en los lugares más hedonistas: sin un contacto personal con Cristo, esta opción es siempre un mal negocio.

Soy muy feliz con mi cristianismo. Continuamente. Pero cuando me paro a pensar, en las épocas más felices la inseguridad siempre ha estado presente. El caso es que no la veía. La tapaba el Amor, que ocupaba todo el espacio que tenía disponible.

¿Qué tipo de vendedor eres?

by onnychatterjee

by onnychatterjee

Hay dos tipos de vendedores: Los que intentan convencerte, y los que te convencen.

Imagina la siguiente imagen. Un día de tormenta imposible. Viento y lluvia hacen que todo el que entra al estanco de tabacos que regentas llegue empapado y maldiciendo el tiempo reinante. A todas estas llega un viejo cliente a buscar su cajetilla de tabaco como hace a diario.

La mayoría de vendedores, intentando vender el último modelo de mechero que ha llegado al estanco, pasarán varios minutos explicándole las ventajas del mismo, su afinado diseño, lo perfecto que funciona bajo las condiciones climatológicas más adversas. A algunos quizás les compre el nuevo encendedor…¡Para que se callen!.

Pero hay un tipo de vendedor que escuchará pacientemente su batallita de todos los días, sus crecientes problemas de salud, y cómo maldice todas y cada una de las nubes que descargan rabiosamente sobre la ciudad mientras le sirve su pedido. Esperará. Y en el momento en que el anciano salga por la puerta con su nuevo paquete de cigarros y comience a caminar dos pasos, empapándose aún más con las gotas que se cuelan bajo su paraguas, cogerá uno de esos nuevos mecheros, y con paso rápido saldrá un instante de la tienda para acercarse al viejo cliente y preguntarle… ¿Quiere fuego?.

Este si que le convencerá de que ese mechero es lo mejor que le podía haber pasado.

Moraleja:  Para evangelizar… ¡Hay que mojarse!

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