problemas

La vida cuesta arriba. 5 claves para afrontar problemas.

Cuando subimos una cuesta muy pronunciada el tiempo se detiene.

Notamos y nos concentramos en cada paso que damos por que nos cuesta. Nos olvidamos de la meta y pensamos en el siguiente paso, y luego en el siguiente. También dejamos en un segundo plano los elementos accesorios tales como si llevamos algún botón desabrochado, si habremos cogido o no nuestras galletas favoritas para el camino, etc. Si vamos con alguien, en la cuesta se acaba la conversación para poder coger aire. Paramos de vez en cuando para coger fuerza, y seguimos el mismo camino.

En la vida deberíamos coger ejemplo y actuar de la misma manera.

Cuando nos venga una situación que nos supera y que apenas podemos afrontar con nuestras fuerzas debemos imitar lo que hace nuestro cuerpo cuando se enfrenta a situaciones similares:

Despedazar el problema y enfrentarnos a el por partes. No imagines todo lo que tienes que subir, sino concéntrate en el siguiente paso. Es un ejercicio muy difícil, pero enormemente satisfactorio. Hoy piensa y actúa para hoy. Esta hora piensa y actúa para esta hora. Cualquier cosa que haya que resolver en un año se puede dividir en varias cosas a hacer determinados días concretos.

Olvidarnos de lo que no pertenece a este momento. No cargues permanentemente en tu cabeza con todo el problema, porque sólo podrás avanzar en aquello que toca hacer en este momento. No intentes solucionar lo que podría ocurrir si la cosa se complica aún más, o aquello a lo que posiblemente te tengas que enfrentar en unos meses. No dejes que tus miedos dirijan tus pensamientos. ¿Qué tienes que hacer hoy para avanzar en tu camino? Pues hazlo ¿Puedes hacer algo más, que aporte algo al problema? ¿no? Pues descansa, deja de pensar en el tema y coge fuerzas para mañana.

No impacientarnos. La vida cuesta arriba, vivida momento a momento, se vive más despacio y más intensamente que la vida fácil. Cada día será una semana de otras etapas más agradables de la vida. No te impacientes. La cuesta se acabará en algún momento.

La soledad del esfuerzo. Ahora los demás no existen. Aunque estés rodeado de personas que te aman y que te hagan más llevadero el viaje, el esfuerzo no lo va a poder hacer nadie por ti. No pierdas el tiempo mirando cómo se portan los demás ante tu situación. No te indignes o te quedes parado esperando la actuación de alguien. Podrías gastar toda tu energía en algo que no te va a ayudar en absoluto. Afronta el problema, y cuando acabes, si quieres, dedícate a analizar como respondieron los demás.

Para para coger fuerza. Incluso en la cuesta más pronunciada habrá alguna sombra o algún rellano. Aprovecha los pequeños momentos de descanso que te dejen para recargar fuerzas. Escucha música, haz ejercicio, haz alguna actividad que te saque totalmente del problema. Pero sobre todo, haz oración. Bebe del agua que calma la sed eterna para calmar la tuya. Descansa en aquel que pudo cargar con todo el mal del mundo entero.

Habla con el mayor escalador del mundo, te dará ánimos.

 

 

 

La aprobación de un padre

¿Alguna vez habéis sentido que haceis lo correcto, y que por ello os cae un marrón?

Denunciar una injusticia, quedar atrás por seguir las reglas, parar en la carrera para ayudar al que se queda rezagado, compartir lo logrado y al final quedarte con menos… Todos cosas muy correctas, pero que al final te provocan un marrón.

Y no puedes evitar sentirte idiota, abandonado, solo. Aunque solo sea un poquito.

Pero en esas ocasiones, si aparece tu padre o tu madre y te dice “bien hecho, hijo”, se te hincha el pecho y te da igual el resultado. Tus padres te apoyan. El resto del mundo se equivoca.

Nos guste o no tenemos la herencia de mirar a nuestros padres después de hacer algo, para recibir su aprobación. Con la edad se va curando, pero está grabado a fuego en nuestro ADN. Nos sirvió durante la evolución para sobrevivir y no podemos quitárnoslo de encima tan fácilmente.

Pero ocurriendo lo mismo con Dios, apenas vamos a buscarlo ¿Paradójico verdad?

Tienes al alcance de tu mano (concretamente de tu oración) recibir la aprobación de tu padre justo cuando más lo necesitas por defender los valores del reino. Te servirá para hinchar el pecho, salir adelante, restarle importancia a las consecuencias, valorarte y mejorar tu autoestima.

Si va a resultar que la oración es un buen invento….

Los ingredientes del amor

by Horia Varlan

Son tres en la pareja. Es como un juego de química. Sólo hay una fórmula que funciona.

Y esto es una teoría psicológica, no me lo invento.

Intimidad.

Los momentos que pasáis juntos, que habláis, e incluso los que compartís haciendo algo que os gusta a los dos.

Pasión.

El deseo, la sensibilidad, el sexo. Esos momentos de placer y de búsqueda del otro para disfrutar sensiblemente de su compañía.

Compromiso.

Nos hacemos novios, nos casamos, tenemos hijos, un hipoteca. Establecemos algo más serio juntos.

Estos ingredientes se han de mezclar por dosis iguales. No tiene sentido tener una hipoteca y un hijo con alguien con quien estoy empezando a mantener conversaciones.

Casos hay miles:

Se puede empezar por la intimidad, llegar la pasión, y luego el compromiso.

Son muchas las parejas que comienzan por la pasión, se trabajan la intimidad, y llegan al compromiso.

Cuando maduramos, muchas parejas caen en la tentación de apoyar su relación en el compromiso, y descuidan la intimidad y la pasión.

Cuando sólo hay pasión, no se llega a nada.

Cuando sólo hay intimidad, tampoco.

Cuando sólo hay compromiso, es un envoltorio vacío.

¿Y Dios no es un ingrediente?

Dios nos mira sonriendo para que disfrutemos con el juego de química que nos ha prestado.

Olvídate de tus defectos.

by pablofausto

by pablofausto

Hoy he leído un típico libro sobre llegar a ser un superejecutivo en la empresa y me he quedado absorto comparándola con cómo hacemos normalmente los cristianos respecto a estos temas.

El libro proponía lo siguiente más o menos:

Usted tiene defectos y virtudes. Usted es único y sus virtudes son extraordinarias. No dedique tiempo a corregir sus defectos, puesto que consumirán gran parte de sus energías y como mucho llegará a tener una nota mediocre en ellos. Dedíquese a potenciar sus virtudes. Le resultará mucho más fácil y motivante y además logrará aportar mucho más a su entorno.

He pensado en grandes santos con muy mal caracter, o con una mente muy descuidada, o muy cabezotas, o con cualquier otra miseria.

Igualmente he pensado que, aunque no hay duda que dedicaron algo de su tiempo a mejorar sus defectos, al final la enseñanza que nos dejaron fue lo conseguido llevando al extremo su mayor virtud.

Por eso, quizás deberíamos dejar de fijarnos en todo eso que nos falta para ser unos grandes cristianos, y centrarnos en todo aquello que nos hace disfrutar enormemente de ser cristianos, aquello que nos motiva, que nos ilusiona. Aquellas metas y proyectos que nos hacen luchar día tras día por el reino.

No mires tanto lo que te falta, sino en lo que destacas. Pasa de un cristianismo que se centra en el pecado, a un cristianismo que se potencia con la gracia. Eso sí, cuidadito con la soberbia, que pega duro.

Adictos al porno (1) Desmontando los mitos de la pornografía.

revistas porno¿Eres adicto al porno? ¿sufres adicción a la pornografía? La pornografía es un negocio, afecta también a las mujeres, rompe parejas, es adictiva y mucho más.

Este post será largo, pero es urgente dar luz sobre este tema.

La adicción sexual es una de las más negadas y desconocidas de nuestra época, y además, tienen detras una fuerte y millonaria industria que se beneficia de las mismas y que busca de manera activa minimizar o diluir el sufrimiento que conlleva esta adicción al adicto y a su familia.

Aunque tenga un punto de vista eminentemente cristiano, está alimentado de datos estadísticos reales, y de estudios psicobiológicos científicos que gozan de total objetividad.

No se trata de ser moralistas, sino de afrontar un problema real como puede ser la ludopatía o el alcoholismo.

También me gustaría comenzar advirtiendo que está exclusivamente referido a la pornografía, y no al sexo o las relaciones sexuales (que son una maravillosa creación de Dios, viviéndose en plenitud).

A continuación, nos dedicaremos a eliminar una serie de mitos colectivos referidos al mundo del porno, que mostrarán la gravedad del tema.

El porno es evitable, si lo ves, es porque eres un pervertido.

Lamentáblemente el porno ha pasado a ser parte de nuestra vida diaria en occidente. Las cifras son apabullantes:

El departamento de hacienda de Estados Unidos estima que existen más de 100,000 páginas de Internet ofreciendo pornografía infantil (la cual es ilegal) alrededor del mundo. Actualmente, Hollywood produce 11,000 películas para adultos por año – más de 20 veces que la producción de películas para todo público. 1 de cada 4 estadounidenses encuestados en 2002 admitieron haber visto películas con calificación X durante el último año.  55%: porcentaje de renta de películas pornográficas contra películas no pornográficas en hoteles durante 2005. El adolescente promedio pasa de tres a cuatro horas por día viendo televisión y 83% de la programación más popular dentro de los adolescentes contiene algún contenido sexual. Un tercio de los niños de 13 años en Alberta, Canadá admitió ver pornografía (sospecho que en los países latinos la media es bastante superior pero no hay estudios al respecto). 42% de las canciones del listado de los 10 discos compactos más populares en 1999 contenían contenido sexual, 41% de las cuales eran “bastante explícitas” o “algo explícitas”. 39 millones de hogares reciben la señal de los canales de adultos de manera codificada, mientras el número de niños con una exposición potencial a tales imágenes es de 29 millones. 38% de los adultos creen que es “moralmente aceptable” ver fotografías de desnudez o comportamiento sexual explícito. 38% de los adultos creen que no hay nada incorrecto con el uso de pornografía. Los niños entre 12 y 17 años son los mayores consumidores de pornografía en Internet.

Esto supone que, lo quieras o no, si vives en un país de occidente, vas a ver porno desde muy niño, y además, vivirás en un entorno en el que no se verá moralmente reprobable en la mayoría de los casos. Tampoco tendrás a mano campañas contra la pornografía como las puede haber contra el alcoholismo o contra el tabaco, porque socialmente está aceptada. En la inmensa mayoría de los casos, el porno entra en nuestras vidas aún cuando todavía no tenemos la madurez suficiente como para poder rechazarlo o elegirlo con libertad.

Como dice un tal Ron Luce (ni idea de quién es, pero la frase es buena y la encontré por Internet): “No estamos enfrentados sólo a unos viejos obscenos ocultados en las sombras de la porquería, sino que estamos cara a cara con nuestros hijos o con los hijos de vecino”. Y esos hijos crecen y se convierten en adultos.

El porno es cosa de hombres.

Lamentáblemente, el papel activo-sexual que la sociedad actual está inculcando a través de los medios a las mujeres, hace que las cifras en referencia a la pornografía, estén en una tendencia alcista y ya no tan alejada de las cifras para hombres:

17% de todas las mujeres luchan con la adicción al sexo. 1 de cada 3 visitantes a páginas de Internet para adultos son mujeres.  9.4 millones de mujeres entran a sitios para adultos cada mes. 34% de las lectoras del boletín en línea de Today’s Christian Woman admitieron haber accesado a pornografía por Internet, según una encuesta reciente.

Si ya de por si es difícil pensar en una reunión eclesial tratando este tema con libertad y apertura, con comprensión y sin culpabilidades o complejos, imagina con mujeres. Pero ahí está el desafío, y todo el tiempo que pase sin tratar es tiempo perdido.

El porno no es adictivo ni problemático.

El porno es totalmente adictivo. Y no porque sea placentero lo que nos muestra, ya que podríamos hacernos adictos a vídeos de gente durmiendo la siesta o comiendo una tarta de chocolate. Es adicto simplemente porque ataca de manera directa nuestra psique, sin que podamos poner una barrera. Es una droga que se consume con los ojos, por lo que ponerle freno es mucho más complicado.

Una encuesta de MSNBC.com durante el año 2000 encontró que el 80 por ciento de los visitantes de sitios de naturaleza sexual invertían tanto tiempo buscando material erótico en la computadora que estaban poniendo sus relaciones de la vida real o sus empleos en riesgo. “Hasta que descubrieron el sexo cibernético, muchas de estas personas no tenían problemas con la adicción sexual”, esto de acuerdo al autor de la encuesta Al Cooper, un terapista sexual del Centro de Servicios Maritales y Sexuales de San José, California

El Dr. James McGaugh, psicólogo de la Universidad de California ha probado que cuando alguien observa algo chocante, estimulante, excitante, como lo podría ser un accidente o la exposición accidental a representaciones pornográficas, una hormona llamada epenefrina es liberada a la corriente sanguínea y va inmediatamente al cerebro, fijando esa imagen a su mente.

El Dr. Víctor Cline, psicólogo clínico y experto en comportamiento de la Universidad de Utah, ha dicho lo siguiente: “Si uno vuelve vez tras vez a exponerse a material de esa naturaleza (pornográfico), poco a poco llegará a tener una biblioteca pornográfica en su mente de la que no podrá librarse. Estará ahí, lista para recordarse, aún cuando usted no lo quiera. Existe una gran cantidad de evidencia en estos momentos que sugiere que los comienzos u orígenes de muchas desviaciones y perversiones sexuales son aprendidas, y una de las formas de aprendizaje es el exponerse a material pornográfico. Es difícil de olvidar, ya que la persona tiene dentro de sí una librería de material antisocial. Se puede excitar solamente con las imágenes que ya tiene en su mente”. Después de esta exposición inicial, si uno se expone a más material pornográfico, comienza un proceso de acondicionamiento.

El Dr. Cline dice: “cuando uno se expone accidentalmente a algo sumamente bizarro, lo mejor que puede hacer es rehusarse a dar una segunda mirada”, y luego enfatiza, “no importa lo inteligente que usted sea, o el nivel social en que se encuentre ( aún personas religiosas se han adiccionado a la pornografía). Todo el mundo está sujeto a las leyes de aprendizaje. Y nosotros los hombres, en particular, somos más vulnerables a este tipo de situaciones ( adicción a la pornografía ) que puede reducir aún el más fuerte.

El tratamiento de un toxicómano suele comenzar con la desintoxicación, cuyo objetivo es eliminar del cuerpo la sustancia tóxica, pero la adicción a la pornografía genera imágenes mentales que mediante ciertas reacciones químicas cerebrales se han implantado para siempre en la mente del adicto, por tanto los consumidores de pornografía pueden recordar vívidamente imágenes obscenas que vieron hace años. La pornografía es la primera sustancia adictiva de la que no es posible desintoxicarse.

Al igual que cualquier otra droga, la pornografía deja “restos” cerebrales de su consumo e incita a repetirlo.

Pero además, provoca disfunciones sexuales considerables tal y como demuestran estudios recientes publicados en psicology today.

El consumo de pornografía no conduce a conductas peligrosas.

Al igual que con cualquier otra droga, el consumo de las mismas produce una reacción en cadena que hace ir profundizando a consumos más fuertes, aunque esto no suponga que todos los que comienzan de manera ligera acaben automáticamente en el extremo más fuerte de las mismas.

El Dr. Cline dice, que: En la medida en que he trabajado con personas enfermas, con este tipo de problemática sexual, especialmente hombres, siempre he encontrado cuatro situaciones presentes, y nunca he encontrado una variación.

La primera cosa es la adicción. Cuando los hombres se envuelven en esto se adiccionan a este tipo de material. Hay una poderosa atracción, al igual que las personas se adiccionan al alcohol y a las drogas. Están continuamente buscando más y más. Luego ocurre lo segundo, lo que llamamos escalada, y es que aquello que excitaba en un principio, ya no lo hace. Tienen que comenzar a buscar material que sea mucho más crudo. Esta acción sigue escalando hacia materiales más perversos…. más bizarros. Luego ocurre una tercera cosa que llamamos desensibilización. Esto significa que aquello que originalmente era chocante y terrible, aquello que ofendía la conciencia y producía culpa, de un momento a otro ya no ofende, comienza a verse aceptable. Uno puede llegar a observar cosas realmente terribles, sea en libros, en la televisión, en el cine, en la calle y ya no sentir ningún tipo de repulsión. Luego ocurre una cuarta cosa y es la actuación. Comienza la persona a actuar sobre lo que ya ha visto. Comienza a imitar la conducta aprendida”.

Psicólogos y especialistas de los cuerpos policiales subrayan que los menores acceden a tanta pornografía en la Red, que los hay que necesitan estímulos cada vez más morbosos, como la zoofilia, la coprofilia y la pedofilia. Este tipo de delitos presenta una incidencia acentuada en las grandes capitales y en la franja mediterránea, caso de la provincia de Alicante, según muestran las investigaciones del Ministerio del Interior. «El consumo abusivo lleva a la adicción. Cada intervención que acaba con veinte o treinta detenidos incluye a cuatro o cinco menores. Es algo sobre lo que habría que reflexionar», alerta el jefe del GDT.

Hay varias estadísticas convincentes que sugieren que la pornografía sí tiene consecuencias sociales profundas. Por ejemplo, de los 1400 casos de acoso sexual infantil en Louisville, Kentucky, entre julio de 1980 y febrero de 1984, la pornografía adulta estaba relacionada con cada incidente y la pornografía infantil con la mayoría de ellos. Las extensas entrevistas con los infractores sexuales (violadores, infractores en casos de incesto, agresores sexuales infantiles) han evidenciado un importante porcentaje de infractores que usan la pornografía para excitarse antes o durante sus ataques. Los oficiales de policía han visto el impacto que ha tenido la pornografía en los asesinatos en serie. De hecho, el consumo de pornografía es una de las características de perfil más comunes de los asesinos en serie y los violadores.

El profesor Cass Sunstein, escribiendo en Duke Law Journal, dice que algunos actos sexuales violentos contra mujeres “no habrían ocurrido si no hubiera habido una circulación tan masiva de pornografía.” Luego de citar datos transculturales, concluye:

La liberalización de las leyes sobre la pornografía en Estados Unidos, Gran Bretaña, Australia y los países escandinavos ha sido acompañada por un aumento en el nivel de violaciones denunciadas. En los países donde las leyes sobre la pornografía no han sido liberalizadas, ha habido un crecimiento menos marcado en las violaciones denunciadas. Y en los países donde se han adoptado restricciones, las violaciones denunciadas han disminuido.

La gente que participa en el porno lo hace voluntariamente y disfruta haciéndolo.

Eso es lo que la Industria pornográfica pretende: Actrices y actores realmente convincentes. La realidad es mucho más cruda:

La industria de la pornografía emplea tanto como 12,000 personas en California. Solamente en California, la industria de la pornografía paga más de 36 millones de dólares en impuestos cada año. La mayoría de las chicas que entran a la industria pornográfica hacen un video y renuncian. La experiencia es tan dolorosa, horrible, vergonzosa y humillante para ellas que no quieren volver a hacerla nunca más. Muchos de los vídeos pornográficos están rodados por prostitutas o por niños prostituidos, y la cantidad de personas involucradas en este negocio, hacen que, según la ONU, sea el tercer mayor negocio ilegal del mundo tras las drogas y las armas.

El porno no afecta al matrimonio.

El adicto al porno, entra en una vertiente egoista, que poco a poco va destrozando un proyecto de pareja y además, como cualquier otra adicción, tiene un alto componente de ceguera ante la situación real.

Dos tercios de aquellos que visitan sitios Web con contenido sexual dicen que sus actividades en Internet no han afectado su nivel de actividad sexual con sus parejas, sin embargo 75% reporta masturbarse mientras está en línea. 42% de los adultos encuestados indicaron que el uso de pornografía de su pareja los hacían sentir inseguros. 41% de los adultos encuestados admitieron sentirse menos atractivos por el uso de pornografía por parte de su pareja. 77% de los visitantes de sitios de contenido adulto son hombres. Su edad promedio es 42 y 46% están casados.

El doctor Cline aduce que la adicción al sexo se produce de forma gradual e inadvertida como el cáncer, sigue creciendo y esparciéndose . Casi nunca se detiene y es muy difícil de tratar y de curar. Con frecuencia el adicto niega su problema o no quiere hacerle frente lo cual siempre termina en desavenencias con el cónyuge, a veces en divorcio y en ocasiones en ruptura de amistades intimas.

En el caso de la Masturbación de uno de los dos: Cuando uno de los conyugues recurre a la masturbación a solas, muchas veces cree que no está afectando a su pareja, porque no le está engañando con nadie, pero resulta que si afecta a la pareja. En el caso del hombre el necesita muchas veces ver algo pornográfico para excitarse para poder eyacular, la mujer tal vez no necesita de eso, simplemente con estar excitada ya puede ella misma masturbarse hasta que sienta orgasmo y así llegar a quedar satisfecha con su masturbación, pero en ambos casos, la peor consecuencia de la masturbación, es cuando la persona se enfrenta a la actividad sexual con su pareja, porque muchas veces resulta que la masturbación la considera aun mas placentera que estar con su pareja. Tanto el hombre como la mujer, conocen mejor su cuerpo que su marido o que su mujer, y cuando uno se ha masturbado, uno ha aprendido a explorar su cuerpo, sabe cuales son las áreas donde recibe mas excitación, sabe cuales son las zonas que se toca que son mas sensibles y lo hacen experimentar mas placer, pero su pareja no sabe eso, y muchas veces teniendo relaciones, como no conoce bien el cuerpo del otro, no sabe como producirle placer, y por lo tanto, no lo hace llegar a un grado de excitación elevado, ni lo deja sentir el mismo placer como si se estuviera masturbando el mismo.

La masturbación constante puede ser también un factor de distanciamiento en la pareja, de falta de apetito sexual, de falta de atracción sexual y hasta de cierto grado de desamor hacia el conyugue. Si la pareja quiere evitar estos conflictos a corto, mediano o largo plazo, necesita evitar la masturbación, y más bien promover la excitación mutua, la exploración mutua, y el compartimiento del sexo mutuamente.

En un medio de pornografía podremos apreciar muchas cosas que tal vez la pareja no lo ha experimentado y pueden convertirse en un punto de discusión en la pareja, y la pareja comience a tener conflictos por algo que vieron en un medio pornográfico, y uno de los conyugues quiere que sea obligatoriamente aceptado por su pareja, y de no ser así, provocar un alejamiento, traiciones, manipulaciones psicológicas, y hasta rompimiento de las relación matrimonial. Todos estos comportamientos, perjudican seriamente a las relaciones de pareja, y condicionan a la pareja a que su acercamiento sexual, sea solamente un momento de disfrute para uno de los dos, y no un momento de placer en común.

El porno, al ser moralmente reprobable, no afecta a los cristianos.

Antes que entrar en cifras, hay que hacer varias reflexiones. Probáblemente, los cristianos tengan un menor número de adictos al porno, simplemente porque participan de un código cultural en el que esa actitud se ve como negativa. Parece lógico pensar que en un colectivo pro-porno, el número de adictos sea superior. Aunque los estudios realizados sobre este tema se realicen entre cristianos evangélicos / protestantes, las conclusiones deberían ser perfectamente extrapolables a la población católica, que ya está tardando en tratar este tema con la misma apertura. Igualmente, debido a la negatividad que conlleva la pornografía en estos ámbitos así como la culpabilidad que arrastra, es posible que los datos estén inflados y que muchos se incluyan en grupos que consumen o son adictos a pornografía sin serlo realmente en ese grado. Aún así, las cifras no dejan lugar a dudas de que ser cristiano no te inmuniza ante este estímulo.

En una cumbre de hombres en Oregón con una asistencia de 2,000 hombres, Shelley Lubben de Shelley Lubben Ministries retó a aquellos luchando con la adicción a la pornografía a pararse. 30% se puso en pie. Inmediatamente los retó una segunda vez, el resultado fue que el 70% se puso de pie. En una pequeña conferencia cristiana en Austria, 75% de los 25 hombres admitieron haber estado envueltos en pornografía durante los últimos 6 meses. 70% de los cristianos admitieron luchar con la pornografía en su vida diaria. 50% de todos los hombres cristianos y 20% de las mujeres cristianas son adictos a la pornografía (esto parece exagerado, y probablemente no sea cierto, pero luego veremos que en una revista femenina no religiosa, el porcentaje de mujeres adictas a la pornografía entre sus lectoras alcanzó el 17%). 60% de las mujeres que respondieron la encuesta admitieron haber tenido problemas significantes con la lujuria; 40% admitieron haber estado envueltos en pecado sexual durante el año pasado; 20% de las mujeres asistentes a la iglesia luchan contra la pornografía regularmente. 48% de los hombres admitieron usar pornografía frecuentemente, 68% de los hombres dijeron que intencionalmente veían sitios sexualmente explícitos en la universidad. Aproximadamente 20 por ciento de las llamadas recibidas en la Línea de Cuidado Pastoral están relacionadas con ayuda por temas como pornografía y comportamiento sexual compulsivo. Una encuesta de Promise Keepers llevada a cabo en 1996 durante un evento en un estadio reveló que más del 50% de los hombres asistentes estuvieron envueltos con la pornografía durante la última semana antes del evento. 33% de los pastores admitieron haber visitado un sitio Web sexualmente explícito. De esos que habían visitado un sitio pornográfico, 53% había visitado esos sitios “algunas veces” durante el último año, y 18% visita sitios sexualmente explícitos entre un par de veces al mes y más de una vez a la semana. De 81 pastores encuestados (74 hombres y 7 mujeres), 98% habían estado expuestos a pornografía; 43% habían accesado intencionalmente a un sitio Web sexualmente explícito. Patrick Means revela una encuesta confidencial a pastores evangélicos y a líderes laicos de la iglesia. 64% de estos líderes cristianos confirman que están luchando con la adicción sexual o una compulsión sexual incluyendo pornografía, masturbación compulsiva u otras actividades sexuales secretas, entre otras. 61% de los hombres cristianos casados se masturban, 82% de estos se masturban, en promedio, una vez a la semana; 10% lo hacen de 5 a 10 veces al mes, 6% más de 15 veces al mes y 1% más de 20 veces al mes. 13% de los hombres cristianos casados dijeron que sentían que era normal hacerlo. 34% de las lectoras del boletín en línea de Today’s Christian Woman admitieron haber accesado a pornografía por Internet, según una encuesta reciente. 57% de los pastores dicen que la adicción a la pornografía es el tema sexual más dañino para su congregación.

Esto debería hacer cambiar nuestra actitud en la Iglesia tratando el tema más a menudo, quitándo todo tipo de tabús o culpabilidades que pongan muros entre los que sufren y los que podrían ayudarles (sean pastores, curas, hermanos, religiosas, etc). Igualmente hay que empezar a tratar el tema con la dimensión que probablemente tiene y que no se percibe.

Más sobre el tema en los siguientes post:

Adictos al porno (2). Cifras del porno en Internet

Adictos al porno (3).

La pornografía es mala y punto. Desmontando el mito de las actrices.

El porno es malo 2 (una imagen vale más que mil palabras).

Lecturas recomendadas:

Algunas de las fuentes utilizadas:

http://www.loveismore.es/menu2/estadisticas-pornografia.html

http://www.arbil.org/%2874%29adic.htm

http://www.monografias.com/trabajos15/pornografia/pornografia.shtml#CONCLU

http://www.portumatrimonio.org/todapareja/v/pornografia/

http://www.monografias.com/trabajos78/pornografia-matrimonio-efectos/pornografia-matrimonio-efectos2.shtml

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Actualización: Posteriormente he escrito este post lleno de links para ayudar a afrontar esta adicción.

 

No estamosenfrentandosóloa unosviejosobscenosocultados en lassombras de la porquería, sinoqueestamoscara a cara con nuestroshijos y a los hijos del vecino

La clave está en buscar consuelo.

by ElArreglador

by ElArreglador

Las doce y media de la noche y mi hijo sigue sin dormir.

Acabamos de llegar de una de las muchas reuniones que tengo, y simplemente quiere fiesta. Yo se que ha tenido un día agotador, y se lo que necesita descansar. El, sencillamente prefiere el corto plazo de jugar, y de alimentar su inagotable curiosidad de quien está comenzando a descubrir el mundo.

Le meto en la cuna. Sufre. Bueno, no se si sufre, pero se queja mucho. Curiosamente se queja mucho más cuanto más cerca me siente. Aún así, me acerco y lo consuelo. Parece que le basta. Me alejo. Vuelve a llorar. Espero los cinco minutos de rigor para que vaya aprendiendo a que yo no soy una extensión de sí mismo, sino otro, que a veces le dice que sí, y otras veces le dice que no. Pero no obstante, siempre vuelvo, y le calmo. Le beso, le acaricio, y deja de llorar. Hasta que me vuelvo a ir.

La queja principal que tiene es que quiere fiesta. No la va a tener. Pero cuando le consuelo, parece que comienza a darle igual la fiesta. Lo que reclama es atención. Al menos por ahora, antes que crezca y sus deseos empiecen a sofisticarse.

Mi hijo viene a ser una gran escuela de teología. Hoy en concreto me ha ilustrado mucho esta situación.

Me sucede algo malo en la vida, y me quejo. Lloro y pataleo. ¡Igual que mi hijo!.

¿Y si Dios tuviera en sus planes que lo mejor para mí es afrontar esta situación?, ¿Y si no hay otra forma de enseñarnos que estamos aquí de paso?, ¿Y si este valle de lágrimas fuera necesario para que pudiéramos aprender un poco de su pedagogía?, ¿Y si sencillamente conseguir las cosas por las que pataleo no me conviene?, ¿Y si es la forma que tiene Dios de decirme “estoy aquí y te amo, pero no estoy a tu servicio”?.

Mi hijo no es tonto. Sabe mejor que nadie lo que es sustancial a la vida humana: Comer, dormir, cagar, aprender, y amar. Es todo a lo que dedica el tiempo. A lo mejor, resulta que en las situaciones en las que no se cumplen nuestros deseos, en las que la vida nos da un revés, lo mejor va a ser pedir consuelo a nuestro Padre.

A mi hijo le funciona.

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