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En el cielo
¿Por qué está Dios en el cielo?
Porque a Dios se le mira hacia arriba. Con la cabeza erguida.
Los seguidores de otros ídolos como el dinero, el poder o el placer, acaban sus días encorvados. Han tenido que rebuscar y atesorar sus tesoros entre la escoria, entre la suciedad, entre el polvo del camino. Acaban mirando al suelo porque el peso de sus culpas y de todo el rastro de malas acciones que encadenan, les cargan los hombros. Miran hacia abajo, porque son tan prácticos, tan eficientes, tan productivos que ya han olvidado cómo se volaba.
Y para volar, es necesario mirar hacia arriba.
A Dios se le busca por lo alto. Sus seguidores caminan mirando hacia arriba sabedores de una victoria segura. Caminan erguidos, porque tropezar no es su mayor miedo, sino perder el rumbo. Porque todo lo necesario caerá de arriba de mano de la divina providencia. Miran hacia lo alto para sentir en su cara el calor del sol. Para cerrar los ojos, respirar hondo y sentir que están vivos. Porque tienen vida.
Cuando te encuentres perdido, simplemente mira hacia arriba.
ciencia vs fe
Hoy no voy a profundizar en este tema.
El que quiera profundizar que lea la “Caritas in veritate”. No voy a profundizar, simplemente recordar que la ciencia da conocimiento, y que la fe le da sentido al mismo. Probáblemente el día de mañana podamos descubrir cómo volar el planeta con solo un botón o como mezclar personas y ranas, pero ¿Es esto necesario? La ciencia ansía la totalidad del saber. La fe, pone al hombre y a la humanidad, en concreto al Amor, por encima del valor absoluto del conocimiento, y sólo da por buenos aquellos avances científicos que realmente sirven para la mejora de la humanidad.
Para esto, es preciso tener en cuenta, en primer lugar, que el camino hacia la verdad completa compromete también al ser humano por entero: es un camino de la inteligencia y del amor, de la razón y de la fe. No podemos avanzar en el conocimiento de algo si no nos mueve el amor; ni tampoco amar algo en lo que no vemos racionalidad: pues “no existe la inteligencia y después el amor: existe el amor rico en inteligencia y la inteligencia llena de amor” (Caritas in veritate, n. 30). Benedicto XVI a los profesores universitarios en la JMJ.
No quiero profundizar. Voy a ser superficial, voy a ridiculizar un poco la ciencia con la misma estupidez con la que muchos critican la fe. Simplemente porque me apetece. Encontré estas imágenes por si alguna vez queréis responder a un ataque absurdo de pseudo científicos que ataquen a la fe porque no es demostrable empíricamente.
El génesis actualizado

by kevindooley
Al principio no había nada. Un vacío total y absoluto. No existía nada: ni espacio, ni tiempo, ni materia organizada.
Y Dios dijo “hágase”.
Y se produjo una explosión inimaginable por mente humana. Todo fue lanzado en todas las direcciones desde un punto imperceptible de infinita energía. A millones de grados y a velocidades inmedibles.
Pasó una tarde, pasó una mañana, el día primero.
Y dijo Dios, “hágase”.
Y los fotones salieron despedidos inagurando el proceso de expansión que todavía está en curso. La energía ordinaria se desdobló en las cuatro fuerzas que lo sustentan todo: la gravitacional, la electromagnética, la nuclear débil y la nuclear fuerte.
Pasó una tarde, pasó una mañana, el día segundo.
Y de nuevo dijo Dios, “hágase”.
Surgieron entonces los primeros seres, los seis tipos de quarks que se estabilizaron y formaron los protones y los neutrones. Y se formaron los primeros núcleos de átomos. Surgió la primera síntesis, la del hidrógeno y el helio que se encuentran en cualquier parte del universo.
Pasó una tarde, pasó una mañana, el día tercero.
Y Dios volvió a decir “hágase”.
Y se formaron grandes nubes de gases, que al cabo de dos o tres millones de años se condensaron y se enfriaron dando origen a las grandes estrellas rojas, en cuyo interior se produjeron formidables interacciones que permitieron la aparición de elementos químicos más pesados que el hidrógeno y el helio. Indispensables para la formación de la materia del universo y de la vida, aparecieron el carbono, el silicio, el magnesio, el oxígeno, el niquel, el hierro y otros.
Pasó una tarde, pasó una mañana, el día cuarto.
Y Dios dijo de nuevo “hágase”.
Y esas gigantes rojas a su vez, explotaron y se transformaron en supernovas, arrojando al espacio interestelar elementos pesados que dieron lugar a las estrellas de segunda generación, como es el caso del Sol, de los planetas, de los satélites y los cuerpos materiales. Dichos elementos se ordenaron y formaron las galaxias, las moléculas, las células, las aguas y los dinosaurios. Los papagayos y los caballos.
Pasó una tarde, una mañana el día quinto.
Y Dijo Dios “Hágase al hombre a mi imagen y semejanza”. Y apareció el hombre. En un momento de la historia, aparece un hombre a imagen y semejanza de Dios, al igual que Dios es a imagen y semejanza del hombre. Un hombre cuya situación evolutiva le permite experimentar a Dios.
Pasó una tarde, una mañana, el día sexto.
Y Dios descansó durante el día séptimo.
Y da igual que dentro de unos siglos la ciencia nos descubra otras mil cosas nuevas sobre cómo comenzó el mundo. La discusión entre ciencia y fe es absurda.
Porque lo importante para los cristianos es que Dios dijo hágase.
(texto científico extraido del libro de Leonardo Boff “Experimentar a Dios”)
El efecto pigmalión y la fe

by Guadalupe Cervilla
Según la mitología, hace mucho tiempo un tal Pigmalión, un escultor, fabricó una estatua de marfil representando su ideal de mujer y se enamoró de su propia creación.
Esta historia, dio nombre a un efecto llamado efecto pigmalión, que llevó a realizar un experimento en el que a un profesor le decían que una mitad de la clase elegida al azar era más brillante que la otra mitad (sin serlo), y finalmente, las notas de esa mitad fueron mejores. El profesor esperaba mejores resultados, y los consiguió sin que la materia prima fuera diferente.
Existe otro término, que se denomina profecía autocumplida. Esto es cuando tenemos una teoría cualquiera, y de tanto que confiamos en ella, sólo vemos comprobaciones de que tenemos razón, aunque no sea cierto. (por ejemplo cuando decimos: ¡Ves, ya sabía yo que esto sólo nos iba a traer problemas!)
Ambos casos hacen que la víctima (sea nuestro hijo, alumno, empleado, marido o catecúmeno), sufra nuestra influencia positiva o negativa. Podemos conseguir un alumno brillante, o un hijo negado para el deporte según la creencia que alberguemos sobre este.
¡Qué gran poder tenemos en nuestras mentes!. En nuestra fe en alguien, está la posibilidad de empujarlo a límites insospechados o hundirlo con todo su talento.
Pero es más interesante cuando nos dejamos de teorías y pasamos a la práctica. Haz la lista y mira a ver en cuantos tienes depositada la fe en que lograrán lo que se propongan y a cuantos ya le has puesto la bandera de “zona catastrófica”. ¿Te has planteado la parte de responsabilidad que tienes al tener o no fe en esa persona? ¿Eres consciente que necesita de tu fe para lograr sus metas, o siquiera, para planteárselas?
“Sed perfectos como vuestro padre Dios es perfecto”, porque Dios si que nos mira eternamente con una fe infinita en nuestras posibilidades.
Me quiero morir

by Mariela de Marchi
Si pones “me quiero” en google, y esperas a que se complete, resulta que lo más buscado del mundo es me quiero morir. Está seguido de cerca por me quiero suicidar.
Esto es una gran noticia. En el mundo millones de personas sufren en algún momento hasta el punto de desear la muerte… y casi nadie acaba en ella.
Profundizando en este tema, he encontrado una pregunta de “Rebel Heart” en un foro con un montón de respuestas: ¿Hacemos una lista de 100 motivos para vivir?. Y Hay más repartidas por todo Internet.
Y aquí la transcribo. Os advierto que la lista es larga ¿como no iba a serlo?. Pequeños destellos de reino de Dios en nuestra propia vida. Y sin duda hay más. Pero hay que tener en cuenta que sólo uno de estos ya es suficiente para salir adelante… o para buscar el tuyo propio.
1. Pasar una tarde con un grupo de niños, jugando bajo sus reglas.
2. Escuchar un concierto callejero y acompañarlo cantando a los gritos, sintiéndose uno con un montón de desconocidos que también lo están cantando.
3. Amanecer una vez en la playa, desde bien oscuro.
4. Empezar un proyecto pequeño y verlo terminar. Cualquier proyecto.
5. Compartir un secreto lindo con alguien cercano, que les haga entenderse con una mirada cómplice cuando están en público.
6. Alegrarle la vida a una persona marginal, simplemente por charlar alegremente con ella de vez en cuando, en la calle.
7. 1.- Descubrir diariamente el AMOR.
8. 2.- Pasar una tarde con mi esposa
9. 3.- Trabajar
10. 4.- Lograr mis metas
11. 5.- Tener una larga plática sobre la vida con mi hermano
12. 6.- Ayudar a un amigo.
13. 7.- La sonrisa de mi hijo.
14. 8.- Un beso de mi esposa.
15. 9.- Disfrutar una cerveza
16. 10.- Decirle te quiero a mis padres.
17. 11.- Disfrutar una buena pasta italiana.
18. 12.- Ver un atardecer en la playa
19. 13.- Escuchar música
20. 14.- Leer un buen libro.
21. 15.- Leer un poema de Amado Nervo
22. 16.- Hacer el amor con mi esposa.
23. 17.- Esforzarme por vivir.
24. 18.- Conversar con un amigo.
25. 19.- Decirle TE AMO a mi hijo y a esposa.
26. 20.- Oir que mi esposa me diga TE AMO.
27. 21.- Ver crecer a mi hijo.
28. 22.- Esforzarme por superarme a mi mismo.
29. 23.- Aprender de la gente.
30. 24.- Abrazar a mi familia
31. 25.- Abrazar a un amigo.
32. 26.- Cumplirme un capricho
33. 27.- Luchar por enorgullecer a mi familia.
34. 28.- Luchar por enorgullecerme de mi mismo.
35. 29.- Fracasar y poder aprender del fracaso.
36. 30.- Caer y darme cuenta que aún puedo levantarm
37. 31.- Ayudar a un desconocido.
38. 32.- Bailar.
39. 33.- Oir un concierto de Tania Libertad.
40. 34.- Oír las canciones que mas le gustaban a mi hijo (Ale)que ya no está con nosotros.
41. 35.- Aprender diario del amor que Ale nos dejó, aún cuando ya está ausente.
42. 36.- Saber que puedo seguir viviendo a pesar del dolor.
43. 37.- Cumplir mis promesas.
44. 38.- Terminar lo que empecé.
45. 39.- Disfrutar unos taquitos de lengua.
46. 40.- Ver la inocencia de un niño.
47. 41.- Saber que puedo contribuir a que el mundo sea un poquito mejor.
48. 42.- Ser perdonado.
49. 43.- Aprender a perdonar.
50. 44.- Acariciar un perro.
51. 45.- Asombrarme con los avances tecnológicos.
52. 46.- Saber que aún tengo mucho por aprender.
53. 47.- Creer que aún hay alguien que me necesita.
54. 48.- Saber que el sentido de mi vida lo encuentro SOLO HOY, CADA DIA.
55. 49.- Consolar a quien lo necesita.
56. 50.- Animar al desanimado.
57. 51.- Hacer lo mejor posible mi trabajo.
58. 52.- Sentirme satisfecho con lo que hago.
59. 53.- Saber que puedo decidir como vivir.
60. 54.- Afanarme en trascender.
61. 55.- Cumplir con mi responsabilidad
62. 56.- Luchar contra la corrupción.
63. 57.- Luchar contra la apatía.
64. 58.- Luchar contra el miedo.
65. 59.- Vencer el miedo.
66. 60.- Una partida de domino o turista con los amigos.
67. 61.- Escuchar al que necesita hablar.
68. 62.- Tener confianza en que sere escuchado.
69. 63.- Saber que esta vida es solo responsabilidad mía.
70. 64.- Regalarle una flor a mi esposa.
71. 65.- Poder percibir el aroma de esa flor.
72. 67.- Estresarme por un paciente grave y que las cosas salgan bien.
73. 68.- Esforzarme por ser mejor.
74. 69.- La espectativa de crecer.
75. 70.- Un beso en la mejilla de mi madre.
76. 71.- Reir.
77. 72.- Recibir una broma pesada de mi hermano. (así demuestra su amor)
78. 73.- Oir a un paciente decirme gracias.
79. 74.- Decirle a un paciente: Gracias por lo que me enseñas.
80. 75.- Saber que el día de hoy puede ser mejor que el de ayer.
81. 76.- Creer que el ser humano es bueno.
82. 77.- Saber que estoy rodeado de amigos.
83. 78.- Leer por 3a ocasión 100 años de soledad de García Marquez.
84. 79.- Escuchar una canción de Silvio Rodriguez.
85. 80.- La posibilidad de reencontrarme con viejos amigos.
86. 81.- Recordar mi infancia.
87. 82.- “Embriagarme” del aroma de mi mujer.
88. 83.- Disfrutar un día de campo.
89. 84.- Tener sueños.
90. 85.- Ver que puedo ir alcanzando esos sueños.
91. 86.- Oir llorar a mi bebé pidiendo de comer.
92. 87.- Cambiarle un pañal.
93. 88.- Encontrar lo mejor de cada persona.
94. 89.- Saber que la vida es efímera,y que HOY es el único día para disfrutarla.
95. 90.- Disfrutar de la naturaleza.
96. 91.- Cooperar para conservarla.
97. 92.- Intentar “predicar” con el ejemplo que la familia es lo mas importante de una sociedad.
98. 93.- Vencer mi soberbia.
99. 94.- Luchar por perfeccionarme.
100. 95.- Ser libre.
101. 96.- Poder ver
102. 97.- Poder oir
103. 98.- Una buena copa de vino blanco alemán bien fría.
104. 99.- Cantar
105. 100.- Escuchar un consejo de mi padre
106. 101.-¿ Y por que no? Debatir con mi corazoncito rebelde sobre religión
107. 239- Compartir la autoría de un listado de motivos para vivir, con un grupo de gente linda que ni siquiera conocemos!
108. brindarse siempre con el compañero de trabajo, para que de a dos sea mas facil la tarea.
109. estar con los jovenes sin pedir nada y escuchar que cosas hablan y que les interesa.
110. 9.ayudar a un chico a arreglar su barrilete y disfrutar como lo hace remontar.
111. 10. cantar con los niños y sentirse parte de ellos
112. 11. acompañar a los hijos en las reuniones escolares y que se sientan alegres que los papis estan
113. 12. acompañar a los detenidos de la libertad sin afan de lograr adeptos, sino respetando su condicion social
114. 13. acompañar a los enfermos desde sus capacidades y las no…
115. 14. ayudando a los que necesitan cosas materiales para su subsistencia
116. 15. comer un buen asado auqneu sea una vez por mes y compartirlo en comunidad
117. 16. abrazar a tus hijos para que puedan abrazar a otros con el mismo amor
118. 17, que los hijos sientan, piensen que pueden ayudar a otros desde pequeños
119. 18. ayudar a los matrimonios qeu estan padeciendo y sufren el tema del divorcio
120. 6. Vivir lo que sucederá a continuación.
121. 97. Ir acabando viejas batallas que parecía que iban a durar toda la vida.
122. Sonreír a todos los que te pasen por el lado.
123. Ofrecer un abrazo a quien veas que lo necesite…y a quien no.
124. Sentarte en el sofá todo un día viendo películas con la persona que amas…y fingir que tienes muuuucho frío, jejeje.
125. Ir a caminar a un parque o un bosque y correr y gritar como si fueras un niño.
126. Darle más dinero del que le darías a un ambulante o llevarlo a comer a un buen lugar.
127. Hablar del inmenso amor de Dios cada vez que puedas…a tiempo, y fuera de tiempo.
128. Escribir un libro y publicarlo en internet…que maravillosa oportunidad te brinda el internet, ah! jaja
129. Fingir por un día que eres otra persona…una mejor persona.
130. Si tienes los medios económicos, llenarle el clóset a alguien de mucha ropa y zapatos (alguien que lo necesite)
131. Reirme internamente de las estupideces ajenas
132. Reirme internamente de las estupideces propias
133. Pensar en como salir de una situacion dificultosa con exito y el menor daño colateral posible
134. Comprarme un juego de video y llegar al ultimo nivel
135. Encontrarle el sentido del humor a la situacion mas dificil y tragica que me pueda pasar
136. Aprender a ser tolerante con las circunstancias
137. Valorarme simplemente por ser un evento unico y un ser humano irrepetible.
138. Uff..no necesitamos motivos amiga, solo voluntad!.
139. -No parar de soñar y tratar de cumplir tus sueños
140. -Cada dia descubrir mas cosas
141. -TEner amigos
142. -Ver lo bueno de los demas
143. Dios me creo con un propósito y quiero verle cumplirlo…
144. estoy hecha a su imagen y semenjanza.
145. soy creación de aquel que me amó,
146. Me veo en el espejo y veo la imagen de Dios,
147. veo la creaciòn y siento a Dios de cerca…..
148. veo el cielo y escucho el susurro del viento en el cual Dios me dice, “te amo”…
149. estoy aqui porque a Dios le a placido….
150. amo mi vida porque cada dìa Dios la va perfeccionando..
151. ver a Dios de cerca en un milagro de vida (embarazo)… para mi es la mayor satisfacción que Dios puede darle a una mujer, porque en verdad es verle de cerca en la creación de una nueva vida…
152. ver la inocencia de los niños, y disfrutar aprender de ellos lo que es el amor, la paciencia, el perdón… es lindo…
153. fermentar mi propio guarapo
154. Glorificar el nombre de Dios (aunque casi nunca lo hago)
155. Navegar por el Amazonas
156. Escalar el Klimanjaro
157. .pasar una hora con un grupo de niños, jugando bajo mis reglas
158. 2.escuchar un concierto callejero comodamente instalado en un bar tomandose un cafe riquisimo
159. 3. amanecer varias veces en la playa, al lado de una morena alucinante
160. 4. empezar un proyecto pequeño y verlo terminar. y que te lo paguen muy muy bien.
161. 5. no compartir secretos lindos
162. 6. alegrarle la vida a una persona marginal, dandole unos dolares, luego de que uno mismo gano millones en la loteria
163. 100 veces sabiendo que viviré en casa de mi Dios amado!!
164. 100 VECES ESCRIBIRIA QUE JESUS ES MI RAZON Y MOTIVO DE VIVIR
165. 50:sentir el perfume de una flor
166. 51:caminar una dia bajo la lluvia y luego amanecer y sentir el olor de la tierra mojada…
167. 52:conocer el mar y dejarse llevar por suinmensidad..
168. 53:dormir abrazada de la persona que amas en una noche de invierno.. sin preocupaciones junto a la estufa…
169. 54:mirar a tu hijo crecer y parecerse a ti..y escuchar que te digan papa o mama…
170. 55:sentir el abrazo de alguien cercano..
a. Ir de campamento una semana con los sobrinos.
b. Ayudar a aprender a leer y a escribir a jóvenes y adultos.
c. Ayudar a crear un centro para la estimulación temprana de niños de escazos en edad pre-escolar.
d. Ver vivir a mi padre más allá de sus 80 años.
e. Tener la posibilidad de madurar junto a mis hermanos y vivir en la fraternidad que siempre quisimos.
171. -Adoptar un abuelito
172. -Jugar con mis hermanas a pastelazos
173. -Perdonar a mi mejor amiga
174. -Emprender un negocio
175. -Pasar una noche en el cementerio
176. -Aprender a hacer tortillas de harina
177. -Bañar a mi gato
178. -Pasar una tarde viendo fotos de familia
179. -Tomar cafe y ver telenovelas con mi abuela
180. -Platicar intimidades con mi madre
181. -Cena de navidad
182. -Cambiar de auto
183. 89.- correr descalzo en una verde y amplia pradera.
184. 90.- alimentar y dar resguardo a un desamparado.
185. 91.- ver nacer un hijo o un nieto y besarlo por primera vez.
186. 92.- adoptar un “hermano menor” de escazos recursos.
187. 93.- volar un papalote en compañia de tus amigos y/o familiares.
188. 94.- consolar a un amigo en desgracia y darte el lujo de ser su paño de lágrimas.
189. 95.- compartir el evangelio con los que tienen hambre de Dios.
190. 102.- Conocerte en persona.
191. 62. Ver a mis hijos crecer y tratar cada dia de darles un momento de apapacho, un buen chiste o chascarrillo que los haga soltar una carcajada, y darles algun buen consejo de vida.
192. 63. Leer un excelente libro, de ser posible tirada en un sillon.Y si el sillon es viejo y mullido, mejor.
193. 64. Escuchar una cancion que te llegue y te haga llorar, cantar, o estremecerte.
194. 65. Oler el aroma tan particular y hermoso de un recien nacido.
195. 66. ir al campo en soledad, apreciar la naturaleza, gritar, o porque no? Abrazar y platicar con un arbol.
196. 67. La expectativa de estrenar u obtener algo que siempre has querido, ya sea un curso de algo que siempre deseaste aprender, ropa, una joya, un carro en particular, una casa, un viajeque se yo, aquello terrenal que te da ilusion.
197. 68. Una buena charla a corazon abierto.
198. 7. Ayudar en instituciones benéficas.
199. 8. Apotar mi granito de arena para la paz mundial (empezando en la educación de los niños)
200. 9. Dar un plato de comida al que no tiene.
201. 1001.- Mi mejor motivo para Vivir es la Vida Misma
202. 7- Disfrutar de las maravillas que Dios nos dio
203. 1.- Por la gente con la que te cruzas por la calle y sin haberlo planeado nos miramos a los ojos hasta llegar a girarse y reducir la marcha para hacer este momento eterno.
204. 2.- Por los días de lluvia en los que incoscientemente paseas a paso de luto por la acera notanto como cada gota inunda en un aspecto tu ridicula existencia
205. 3.- Por los días en los que sin razon aparente decides salir a la calle a caminar sin rumbo, sin dinero y sin tabaco
206. 4.- Por la sensacion de haber hecho algo por timismo sin la influiencia de nadie y hecho unicamente para tu disfrute personal.
207. 5.- Por los momentos en los que hablando por telefono os manteneis los dos en silencio sin saber que decir pero tampoco sin necesitarlo.
208. 6.- Por esa persona con la quue hace años tuviste relacion y sin saber porque te paras ha hablar y lo muerto resucita.
209. 7.- Por los momentos en los que descubres que hay alguien que ha sentido y pensado algo que te ha estado atormentando durante años.
210. 8.- Por las charlas estupidas debajo de un arbol en una campa con la lengua dormida en la que no llegas a decir nada por no poder parar de reirte.
211. 9.- Por la satisfaccion de que alguien lea, coma o simplemente disfrute de algo que tu has decidido hacer.
212. 10.- Por una buena canción.
213. 11.- Por la angustia en el momneto en el que el lloro se convierte en llanto y en realidad no sabes cual es la causa.
214. 12.- Por el falso agradecimineto de un persona cuando has hecho algo inocentemnete por ella.
215. 13.- Por los días en los que conmemoras algo ridiculo del pasado.
216. 14.- Por el pasado ya que el futuro no llegara a serlo.
217. 15.- Por ti si es que te sientes identificado en alguno de los puntos.
218. 16.- Por lo sinvergüenza que te sientes cuando algún IMBECIL se sinte mal cuando le has visto mirandote y riendote le brindas el gesto mas inesperado.
219. 17.- Por un buen libro.
220. 18.- Por llegar a ver lo ridiculo que has sido y darte cuenta de que más adelante la sensación se repetira.
221. 19.- Por cuando te das cuenta de uqe en toda tu vida lo único malo que te ha ocurrido ere stu.
222. 20.- Por la esperanza de llegar a probar todo lo que está a tu alcance.
223. 21.- Por cuando te das cuenta de que las conclusiones a las que han llegado los mayores pensadores de la historia son ha als que tu has llegado vvergonzosamente.
224. 22.- Por los momnetos en los que la vergënza desaparece.
225. 23.- Por el segundo en el que te das cuenta de todo lo que esta pasando por la cabeza de quien esá contigo en ese momento.
226. 24.- Por las nínfulas
227. Amar
228. Hacer el amor
229. Sentirse querido, cada día… Imprescindible.
230. Encontrarse a uno mismo. Hay una verdadera mina dentro de cada uno de nosotros y tenemos toda una vida para descubrirla, para desarrollarla.
231. Descubrir la bondad de la gente. Creo que todas las personas la tienen, incluso las que parecen más malas.
232. Aprovechar esta vida para cambiar, un poquito, el mundo, aunque sólo sea aportando mis dos granitos de arena.
233. Mi familia. Mi madre, mi padre, mi hermano, mi hermana. Me necesitan. Los quiero. Me quieren. Los necesito.
234. Trabajar como pediatra, el trabajo más bello del mundo. Algo que me hace venir feliz cada mañana. Podría dejar de esquiar, de correr, de viajar… pero nunca podría dejar esta profesión. Es la mejor profesión par amar. Da sentido a mi vida.
235. Intentar ser el mejor médico que pueda llegar a ser, tanto en lo científico como en lo humano. Mis padres hicieron en su día un gran esfuerzo por darme toda la formación posible, tanto humana como académica. Es lo menos que puedo hacer en agradecimiento.
236. Enseñar… Disfrutar con la docencia igual que vi disfrutar a los que me enseñaron. Enseñar pediatría a los residentes, a una madre a dar el pecho, a otros sanitarios a saber reanimar a un niño que se para… y también aprender enseñando.
237. Escuchar música miles de veces durante la vida. Sentir cómo uno flota. Notar como el corazón se abre en cuanto tus oídos oyen las primeras notas de esa pieza de piano… Todos los corazones se abren con la música. Casi todas estas líneas están escritas con música…
238. Inspirarme con esa música y con sus letras. Como esas preciosas líneas de Serrat: “Hoy puede ser un gran día, plantéatelo así. Aprovecharlo o que pase de largo depende en parte de ti… … No dosifiques los placeres, si puedes derróchalos. Si la rutina te aplasta dile que ya basta de mediocridad… …. Hoy puede ser un gran día, imposible de recuperar. Un ejemplar único, no lo dejes escapar. Que todo cuanto te rodea lo han puesto para ti. No lo mires desde la ventana y siéntate al festín. Pelea por lo que quieres y no desesperes si algo no anda bien. Hoy puede ser un gran día… y mañana también.
239. Y un día… encontrarte con “ella” en un concierto sin esperarlo.
240. Reír, reír sin parar, a carcajadas. Soltar una gran carcajada si lo sientes.
241. Hacer reír a un amigo/a que esté triste. Y si consigues sacarle una carcajada, aún mejor.
242. Llorar… Llorar cuando haga falta, lo que haga falta. Lo necesario para sentir lo que haya que sentir… para luego poder volver a sonreír.
243. Sentir… Sentirse vivo. No sentir que se nos pasa la vida dormidos.
244. Educar… Educar con el ejemplo, a tus hijos, a otros niños. Eso nos obliga a esforzarnos a ser mejores personas. Sólo así educaremos bien con el ejemplo. Los niños imitan lo que ven.
245. Ver la magia y la inocencia en la mirada de los niños. Esa mirada inquisitiva de querer abarcarlo todo, de querer aprender sin parar, de inmensa alegría e ilusión en todo lo que hacen. Ojalá aprendiéramos todo eso de ellos.
246. Pensar que la vida no se termina… hasta que se termina… y que hay tanto por hacer, por disfrutar hasta que llegue ese día…
247. Leer… Disfrutar leyendo un buen libro… o dos… o doscientos… o dos mil.
248. Pasear descalzo por una playa eterna, sin nadie, quizás en el Delta del Ebro… Tumbarte y escuchar las aves, las olas, la brisa del mar… Cerrar tu libro y los ojos e imaginarte lo que quieras… A una princesa caminando por esa playa.
249. No llorar por no ver el sol. Tumbarte también de noche en un campo bajo un cielo lleno de estrellas… y quizás ver una estrella fugaz… y desear que se cumpla tu sueño.
250. Disfrutar de la intimidad… Recrearse. Por las noches, susurrar cerca de su oído todo aquello que durante el día no le has podido decir. Disfrutar de esos momentos de intimidad juntos, cuando la ciudad ya duerme. Hablarle tan cerca y tan bajito que ni una mosca se entere. Eso no se paga con nada y no se consigue en 2 días, ni en 10.
251. Que te despierte por la mañana con un beso muy suave en el cuello… o con el olor a café recién hecho. El olor del hogar…
252. Despertarle a ella con una música suave que llene el aire de la casa una mañana de domingo, cuando el sol ya invade las habitaciones. Que los niños ese día duerman hasta tarde…
253. Bailar… Suelto y con ritmo… o lento, agarrado, pegado a ella… o en un vals en la boda de tu hermana… o en tu propia boda.
254. Sumergirte en las aguas de una piscina, de un río, de un lago, de un océano… o de tu bañera (aunque yo no tengo bañera…).
255. Sentir algo tan intenso (una canción, una escena de una película) que se te ponga la piel de gallina… incluso cuando hace 40ºC afuera.
256. Ver esa emoción en los ojos de un niño cuando pasan los Reyes en la Cabalgata. Todos nos lo creímos durante un tiempo, verdad?
257. Ver a mi hermano, con más ilusión y sentido del humor que nadie. Aprender la lección.
258. Ver a mi madre, cada día más guapa y sonriente. Sobre todo cuando lea esta línea.
259. Valorar cada día toda la educación que recibiste y todas las horas que dedicaron tus padres a ti (y que dedican). Que no haya sido en balde.
260. Asistir a un parto en una guardia. Ver que el niño llora. Ver que la madre llora. Ver que el niño deja de llorar tras ponerlo piel con piel con su mamá. Ver que, entonces, es el papá el que llora.
261. Pensar que algún día serás padre (o madre).
262. Amamantar a tu hijo (eso vosotras) o… para ellos, ver feliz a tu mujer amamantando a vuestro hijo. Aunque los chicos también podemos ponernos a un bebé piel con piel (bueno, con piel y pelos, claro, como también lo hacen los gorilas… en la niebla).
263. Viajar… viajar…. y viajar… física y también mentalmente, en el espacio y también en el tiempo… Este último viaje es, además, gratis.
264. Dejar que el amor guíe tu vida, no el egoísmo.
265. Quererte más que a nadie en el mundo. Lo necesitarás para querer a otros.
266. Aprender a hablar otros idiomas, otras formas de comunicación.
267. Aprender de una vez a cocinar… A ella le gustará.
268. Que te suene el busca de la guardia y que no sea porque hay un niño con fiebre, sino porque tus residentes te llaman para bajar a cenar contigo. Gracias chicos/as!
269. Ver que sí existe gente generosa, altruista, gente buena.
270. Aprender algo cada día. Aprender de todos, de todo. Mejorar.
271. Aprender a saber perder.
272. Disfrutar de los éxitos y, más importante, aprender de los fracasos.
273. Aprender a saber perdonar.
274. Saber que aunque estemos en verano y disfrutemos de estos gloriosos días largos… todo cambia… y saber que también volverá a nevar.
275. Pasar con tus esquís por encima del mismo lago cubierto de nieve en el que unos meses antes te bañaste.
276. Volver a ver esa película que tanto te emociona. Y traerte a alguien para que la vea contigo.
277. Emborracharte alguna vez, siempre en buena compañía.
278. Dar gracias al final de cada día y dormir en paz, duermas solo o acompañado.
279. Ser feliz siendo tú mismo y no otro que los demás quieran que seas. Imprescindible.
280. Sentirte tranquilo contigo mismo cada día que pasa. Esto sólo es posible diciendo siempre lo que sientes, lo que piensas, sea o no del agrado de los que te escuchan. La sinceridad proporciona tranquilidad interior, otra razón para vivir a gusto cada día.
280.
281. Sentirse, cada día más joven por dentro. Pero añadiendo a esta “juventud mental” la experiencia de la vida que pasa, ese marco de referencia de nuestra propia existencia que nos enriquece cada día que vivimos. Somos “de mayor” más conscientes de nuestra juventud, (como una forma de vivir, de vivir con ilusión) que el joven en años que, sin perspectiva de la vida, casi ni se entera de que es “joven”.
282. Otra razón más para vivir es pasear por tu ciudad y, alguna vez, ver que por la otra acera, camina una Princesa olvidada o desconocida… Quizás la Princesa Deletrea de Eritrea a la que se le van cayendo las letras mientras camina… o las hermanas Princesas musicales Dorremí o Fasolá… o la bailarina Princesa Zulú Zazú que camina como volando sobre el suelo… o la PrincesaKatapum, que se tropieza por todos lados… o la Princesa Varaseca, que camina derecha como una “i”… o a la Princesa Plisplás Noloverasmás que se desliza en silencio, sin que nadie la atrape… o a la Princesa Pitonisa, que ve muy lejos, a veces incluso hasta el día siguiente… o la Princesa Desconocida que, sin embargo, existe… o la princesa Amnesia que se olvida de todas sus citas o acude el día equivocado… o la princesa Liliana de la Selva que luce un vestido de piel de leopardo y busca a un príncipe sin vértigo que le acompañe de rama en rama… o la Princesa de las Arenas que se desplaza al capricho de los vientos… o a las inseparables Princesas siamesas Ding y Dong o la Princesa Tacatá, que todavía necesita ayuda par aprender a andar…
283. Más razones… Pues escuchar a los violinistas que tocan tan bien a Mozart en las puertas del Corte Inglés. Otra vez la música, que abre el corazón…
284. El deporte… Volver a ver y a vivir el gol de Nayim en la Recopa… cuando todos gritamos oooeeeoooeeehhh!!! Recordar los amigos y familiares con los que compartiste ese momento.
285. Recordar ese gol que metiste en el colegio en el último minuto y que salvó al equipo de tu clase.
286. Recordar el primer beso que diste.
287. Y la primera bofetada que te dio una chica.
288. Pensar… ¿Cuándo daré el próximo beso? ¿y a quién??
289. Recibir en tu móvil ese mensaje de alguien especial. Especial para ti.
290. Saber que, algún día, “ella” te elegirá.
291. Pensar que quizás, ni siquiera la conozcas todavía…
292. Correr por el parque con música en tus oídos o quizás correr por el Pirineo, con el sonido de los pájaros, del viento o de la lluvia…
293. Dormir en una tienda de campaña una noche de tormenta y notar el sonido de las gotazas golpeando en la lona como una ametralladora.
294. Conducir con música al hospital y aprovechar ese tiempo para pensar, para flotar, para viajar mentalmente.
295. Saborear un buen vino, una buena cerveza, una buena comida… con gente que te quiere.
296. Brindar hace unos días con mi padre, mi madre y mi hermano por el nacimiento de nuestra primera sobrina. Y ver que mi hermano brinda cogiendo la copa con su propia mano, como si nada hubiera pasado.
297. Poder fotografiar momentos increíbles. Guardar ese instante, esa imagen, esa centésima de segundo, para siempre. Poder volverla a ver una y mil veces. Recordar… qué bello fue ese momento… y yo estuve allí!!
298. Intentar hacer un poquito de arte con una cámara de fotos.
299. Sentir a Dios cuando recorres el Pirineo en invierno con tus esquís.
300. Notar cómo cruje la nieve dura por la mañana bajo las puntas afiladas de tus crampones. Desear que se reblandezca luego para bajar esquiando por esa misma ladera.
301. Navegar, con tus esquís sobre el manto blanco como su fueras un velero sobre el mar. O navegar con un velero blanco sobre el mar azul…
302. Poder dejar el móvil “en silencio” y echarte una siesta en el sofá poco después de comer. Paz en tu corazón… paz necesaria… esa hora es tuya. Zzzz…
303. Sentir la tranquilidad y la felicidad de poder confiar ciegamente en tu pareja.
304. Saber que ella te quiere, con sólo ver cómo te mira, cada día.
305. Ver a mi padre bailar el primer vals con mi hermana, el día de su boda y verles a ambos esa mirada de felicidad. Y verlos en las fotos que les hice, cada vez que quiera.
306. Encontrar estímulos para seguir escribiendo tanto “La meteo que viene” como estas reflexiones sobre la vida. Tener al otro lado personas que las están esperando y que te animan cada día, con sus mensajes, a seguir escribiéndolas. Gracias.
307. Poder decir gracias a alguien que te ha ayudado. El agradecer la ayuda, siempre alegra al que la da.
308. Enamorarte… Cada día.
309. Recordar, en los momentos más duros, que Dios provee…
310. Saber que no hay nada imposible, salvo la muerte. Pensar en la reversibilidad de las cosas, por muy mala pinta que tengan. Todo puede cambiar a mejor.
311. Pensar que la vida da mil vueltas… Si estás en las vueltas buenas, disfrútalas e intenta no perder esa buena órbita. Si estás en las malas, saber que tienes otras 999 vueltas distintas y que muchas de esas serán buenas.
312. Tener fe…
313. Estudiar… Estudiar música, poesía, arte, cómo interpretar un buen cuadro, historia, el cuerpo humano, medicina, las distintas culturas, tantas cosas… aunque nunca habrá tiempo para todas…
314. Buscar inspiración en frases como ésta de Henry David Thoreau: “Fui a los bosques porque quería vivir a conciencia, quería extraer todo el meollo a la vida, dejar de lado todo lo que no fuera la vida para no darme cuenta en el momento de la muerte, que no había vivido”
315. Casarte sólo por amor… Y tener el valor de no casarte si no hay amor.
316. Evitar, en la medida de lo posible, la mediocridad. Hacer las cosas bien, grandes o pequeñas, pero hacerlas bien. Poner ilusión en todo lo que haces, incluidas las cosas más pequeñas.
317. Valorar los pequeños detalles de cada día.
318. Disfrutar de poder ver, cada día en tu trabajo (pediatría) el amor más alto que existe, el de una madre hacia un hijo. Es un amor que no hay que hacer nada para merecerlo ni hay nada que lo pueda echar a perder. Las madres lo dan todo por el hijo (sea un sol o un demonio), horas y horas en el hospital, en vela, cuidando de ellos.
319. Formarte… Ir a congresos y cursos de pediatría y comprobar que, en otros muchos sitios, hay también muchos pediatras enamorados de su trabajo que, incansables, forman y se forman para ser mejores cada día.
320. Notar el sol de invierno en tu cara, su calor, tan deseado en esos días cortos y fríos.
321. Ver entrar por la puerta de la consulta a un niño que viste enfermo unos días antes en urgencias y ver que se está curando. Sentirte satisfecho. Aprender de cada caso, cada día. Ver la satisfacción de los padres y su confianza en ti. Proporciona felicidad.
322. Pensar que todas las cosas buenas que hagas en esta vida podrán tener repercusión en generaciones por venir, aunque tú nunca te enteres de ello. El bien que hoy has hecho a alguien puede transmitirse a otros, que se beneficiarán más adelante, sin que ellos sepan dónde empezó todo (y sin que tú sepas el alcance de tu buena acción). Y eso le da magia a la vida…
323. Saber que estas 100 razones se me ocurren a mí, pero que para mucha otra gente, habrá otros cientos de otras razones para vivir que, seguramente, también lo serán para mí.
324. Pensar que “ella” esté leyendo ahora esta frase. Que ha llegado leyendo hasta aquí…
325. Tener la suerte de haber nacido.
326. Por una sonrisa más;
327. Por una nueva cara;
328. Por cumplir los sueños;
329. Porque mirar hacia adelante es más propio de luchadores y el mirar hacia atrás más común de la cobardía y los miserables;
330. Porque el futuro es nuestro siempre que nosotros lo queramos y así lo deseemos construir;
331. Porque llorar nos hace humanos y esta virtud nos deja triunfadores ante los ojos de los que piensan que llorar es por miedo y sin embargo es símbolo de humildad y corazón. En definitiva, porque llorar… nos hace humanos.
332. Por nosotros mismos, por vernos como sucumbimos a toda una vida de triunfos y fracasos pero sobre todo, una vida que pasa delante de nuestros ojos para demostrarnos que lo hemos conseguido, lo hemos logrado, somos un poco más fuertes y a la vez, un poco más débiles. Por ese día en el que tengamos que mirar atrás, hoy sí, y sonreir pensando que un segundo, y en un lugar, algún día, fuimos felices.
333. Por nuestro corazón roto, porque debemos reconstruirlo y atesorarlo para que otra persona pueda ver todo lo qeu le podemos ofrecer y sobre todo, lo feliz que puede llegar a ser a nuestro lado.
334. Por nosotros.
335. Por lo nuestro y los nuestros.
336. Y sobre todo, por vivir una vez más
¿Qué tal dejar de existir?

by A Journey Round My Skull
¿Te has dado cuenta de la guerra que se está librando en tu interior?
En cualquier entorno, en cualquier lugar, en cualquier circunstancia, el conflicto está presente.
Sabes lo que hay que hacer, pero te apetece lo contrario. Sólo queda esperar, pero es superior a tus fuerzas. Simplemente hay que abstenerse de actuar, pero te resulta imposible.
Son miles las ocasiones en que, aunque eres consciente de lo que toca, una maldita voz comienza a hablarte diciéndote que te bajes de esta cruz que te ha tocado. Y entre lisonjas y adulaciones, te empieza a engordar como a un cerdo.
No es justo que esto me pase a MI, con lo que YO valgo, se van a enterar de lo que SOY, Si se hiciera a MI manera, etc… La vocecita te engorda, te engorda, te engorda. Y llega un momento en que TU eres el centro. Lo abarcas todo. Todo gira en torno a tí, porque TU eres lo más importante.
Si consigue engañarte, entonces intentarás coger por ti mismo los mandos de la vida. Y la vida es muy compleja. Y entonces la vocecita se aprovechará de tus miedos para ocupar tu tiempo.
Hay que estar preparado, cualquier día puede pasar, conviene tener un plan B, hay que ahorrar, más arriba estaré más seguro, hay que caer bien a la gente, conviene ir haciendo buenos contactos porque nunca se sabe, etc… Si elegiste ser tú el que condujera tu vida, necesitarás convertirte en supermán, porque la mayoría de las cosas suceden sin que podamos evitarlo, y sólo un superheroe puede tenerlo todo controlado.
Además, te amenaza con desinflarte el ego y así consigue que te vuelques más en la paranoia. A ver si no voy a ser tan bueno, quizás no valgo para esto, estoy poco preparado, etc…
Y tras este subidón de ego, viene la bajada. Porque esta dinámica de estar intentando retener arena en las manos a base de ser el mejor, simplemente es agotadora. Has conseguido mantener una vida, pero reconoce que no la estás disfrutando. Dios no quiere que seas el mejor, quiere que seas el más santo.
Por eso te propongo dejar de existir. Olvida la vocecita. Haz lo que debes, lo que toca, pero déjale a Dios que cargue con todo el peso. Cuando la cosa se ponga dura, simplemente repítete a ti mismo: Da igual, no existo. Dios sabrá lo que hace.
Que te toca sufrir por el reino, da igual, no existes, así que nadie está sufriendo. Que te toca trabajar duro, da igual, no existes, así que nadie pasa un mal rato. Que te toca soportar injurias, persecución, dolores por Dios, da igual, no existes. Matando tu yo, eliminas la indignación de ¿Cómo puede estarme pasando esto a MI? ¿Es qué Dios se ha vuelto loco CONMIGO? ¿Qué he hecho YO para merecer esto?
Fíate, trabaja, haz lo que toca, busca hacer las cosas cada vez mejor, mira a ver cuál es su voluntad. Lo que ocurra a partir de ahora depende de Él, y al final será sin duda lo mejor, porque te ama. Es paradójico, pero queriendo a su único hijo, mira lo que le tocó pasar. ¿Qué esperabas?
Plántate delante de Dios y dile:
Ok, ya no puedo más. A partir de ahora lleva tu los mandos. Yo me limito a hacer lo que me digas y que la cosa acabe bién es cosa tuya.
Descansa en el Señor. Te lo has ganado.
Planificación vs gestión adaptativa (el futuro de los proyectos personales).

by aguirregabiria
Hace muchos años, una empresa podía pasar toda su vida haciendo lo mismo, de la misma forma.
Era el momento en el que para mejorar bastaba con hacer las cosas más y mejor. Si fabricaba coches, bastaba con que intentara que cada vez fueran más y mejores.
Después, se avanzó realizando proyecciones. A corto plazo, a medio plazo, a largo plazo. Era una gran ventaja saber a dónde queríamos ir, y cómo teníamos que ir cambiando para llegar al objetivo.
Si fabricaba coches, ya no se trataba de hacer más y mejores, sino de hacer aquellos que me vendrían bien para mis planes, y avanzar en aquellos aspectos claves para poder triunfar en el futuro (a lo mejor no en las ruedas, sino en el motor o en el tipo de carburante).
En esta segunda fase, asistimos a cómo el mundo se complica y dado que se pueden hacer miles de cosas, hay que seleccionar aquellas cosas que sean las más útiles para nuestros objetivos.
Y por último asistimos a la última moda en gestión empresarial… ¡La gestión adaptativa!.
En esta fase, ya no sólo tenemos que contar con planes, sino que tenemos que organizar la empresa de manera que cambie completamente (planes, procesos, incluso lo que fabricamos) según vaya cambiando el entorno. Si fabrico coches, a lo mejor dentro de un año estoy fabricando camiones.
Los dinosaurios se extinguieron no por ser flojos, sino por no poder adaptarse al medio. A algunas cosas de la vivencia de nuestra fe les está pasando como a los dinosaurios.
Con los proyectos personales, es decir, con el exámen a nuestra realidad cristiana y moral, y las propuestas de mejora, ocurre más o menos lo mismo.
Casi la totalidad no ha pasado de la primera fase. Hacer más y mejor. Con mi familia, con mis amigos, con mi oración. Más y mejor, más y mejor. El caso es que esto es frustrante, porque el tiempo es escaso, somos limitados y al final la vida da para lo que da. Llega un momento en que te encuentras desvistiendo un santo para vestir a otro, y encima sales suspenso en algunas asignaturas vitales.
Habría estado bien diseñar un proyecto personal atendiendo a objetivos. Primero fijar cómo quiero ser (en este caso cómo quiere Dios que sea), para luego pasar a recoger las cosas que tengo que cambiar. Quizás algunos aspectos no supongan un gran adelanto en ese proyecto de Dios y no merezcan comerle tiempo o esfuerzo a lo verdaderamente esencial de nuestra vocación.
Pero el caso es que ya estamos inmersos en un mundo que se encuentra en la tercera fase. Da igual lo que tengas planeado o cual es la vocación que Dios ha pensado para tí. El cambio será un ingrediente sustancial. El proyecto personal del cristiano del siglo XXI será un proyecto en el que más que recoger grandes objetivos, se centrará en cultivar las habilidades necesarias para adaptar su cristianismo a todo tipo de situaciones.
Por ello, ya no vale programar la oración con un horario, en un lugar, todos los días. Será mucho más útil programar estrategias para que, atendiendo al día como viene, con todas las sorpresas que puedan ocurrir, acabe por la noche con la oración hecha. Dando igual cómo, dando igual dónde, dando igual la forma. El caso es que, independientemente de las circunstancias que vinieron, logré mi objetivo.
No se trata de diseñar el plan de ataque, la hora y la forma. Se trata de diseñar cómo neutralizar los riesgos que puedan irse sucediendo a lo largo del día.
Lo mismo para mi familia, para mis amigos, para mis estudios, para mi trabajo, para mi moral, etc. Para todos los aspectos susceptibles de un examen de conciencia.
Y esta nueva filosofía da mucho más de sí, porque quizás comencemos a relativizar muchísimas formas y modos de hacer las cosas, para centrarnos de lleno en el objetivo principal y en las estrategias que nos llevarán a él, sorteando todos los problemas que (dalo por hecho) serán incontables.
la fe en un vaso

by Bekkchen
Una magnífica metáfora de la fe, la oración y la vida espiritual en general:
Primero cogemos un vaso muy pequeño. Lo llenamos de agua y preguntamos a nuestro alrededor ¿Está lleno el vaso? Obviamente sí.
Después, pasamos el contenido del vaso a un vaso mucho mayor. El agua apenas sobrepasa la mitad del vaso. ¿Está lleno el vaso? Pues casi.
Posteriormente cogemos el vaso y lo vertemos en una jarra. ¿Está llena la jarra? Pues más bien está vacía. A continuación, procedemos a volcar el contenido de la jarra en un barril. Obviamente, este está vacío.
Si el agua fuera la fe, la oración o cualquier otro aspecto espiritual de nuestra vida, podemos decir que siempre ha sido la misma. Pero el continente de dicha sustancia no es el mismo.
De tal manera, crecemos. La vida tarde o temprano nos hace crecer. Ahora ventilamos con destreza esfuerzos que hace apenas unos años nos resultarían hazañas titánicas.
En esta vida pasamos de vaso a jarra, y de jarra a barril con una velocidad realmente asombrosa.
Y con la fe ocurre precisamente lo que al agua de esta historia. Si no te esfuerzas en seguir llenandola, al final acabas vacío.
Crisis. El estallido de la burbuja espiritual

- by Neil T
Al igual que en la economía, en cualquier espiritualidad existen momentos de bonanza y momentos de estrechez.
¿Cómo se forma una burbuja económica? Pues pongamos un sector, por ejemplo Internet. Las empresas de este sector comienzan a despuntar, todo el mundo lanza loas y alabanzas del gran porvenir y del gran futuro que espera a estas empresas y todo el mundo apuesta por ellas de manera masiva. Normalmente se aprovechan de un momento en el que sus características particulares destacan y despiertan gran interés, y de un entorno favorable a su crecimiento. Crecen rápido, muy rápido.
Suelen conseguir éxito, pero suele acabar bruscamente al estallar la burbuja. La traducción simple de lo que se llama “el estallido de la burbuja” es que cuando el entorno cambia, la empresa se hunde. Los cimientos de la empresa estaban apoyados en cosas volátiles, con poco fundamento, y al cambiar el entorno queda sumida en una profunda crisis.
Exactamente lo mismo sucede con la vivencia cristiana. A nivel grupal, y a nivel personal.
Tomemos un grupo / movimiento / Iglesia cualquiera. Funciona, va bien, cada vez tiene más gente… hasta que cambian las tornas. Entonces comienza a haber bajas, la moral se distrae, y el futuro se presenta mucho más negro de lo que ha vislumbrado nunca. Lo que funcionaba hace un mes ahora hace aguas y hay una desorientación total en la búsqueda de soluciones al problema. El grupo entra en crisis.
Tomémonos a cada uno de nosotros. Las cosas van bien, hago oración con regularidad, me siento en sintonía con Dios…hasta que mi vida resulta un completo desastre. Entonces mi fe entra en crisis.
Esta crisis tiene las mismas consecuencias que la crisis económica. Toca un periodo de reajuste. No porque hayamos hecho algo malo, sino porque lo anterior tenía una parte de espejismo. Ni nunca hubieron tantos en el grupo “de verdad” (a lo mejor sí de número o de buenas intenciones), ni tampoco nosotros eramos tan maravillosos (quizás simplemente agradecidos de lo bien que rodaba todo). Toca separar lo auténtico y lo real, de aquello que parecía pero que no era. Toca que se vayan los que estaban sin seguirle. Toca volver a pensar en personas y no en números. Toca volver a desnudarse ante el Evangelio. Toca volver a cargar la cruz. Toca mirar al cielo y pedir que se haga su voluntad, porque ya llevamos tiempo disfrutando de que se estuviera haciendo la nuestra.
Y lo mejor de todo esto es que las crisis fortalecen. Las crisis agudizan el ingenio porque lo que hasta ahora funcionaba ha dejado de funcionar. Obligan a moverse a los que ya estaban instalados en su mediocridad. Nos zarandean para obligarnos a posar nuestras manos en lo pobre, lo sencillo, lo auténtico, la roca segura.
Envíanos, Señor, crisis. Muchas crisis. Sólo te pedimos fe para superarlas.












