si no, no es un proyecto

Proyecto de pastoral, proyecto de vida, proyecto de parroquias, proyecto de colegios, proyectos, proyectos, proyectos.

Hoy aporto a todos una frase, una idea, y una verdad de cajón:

Frase muy ingeniosa que escuche hoy; “los proyectos no se hacen porque la gente no sepa qué es lo que tiene que hacer, sino porque el que impulsa el proyecto no se fía de lo que está haciendo la gente que cree que sabe lo que tiene que hacer”. Da para reflexionar, especialmente cuando analizamos de dónde surgen algunos de los proyectos y sus principales valedores.

Idea: La evaluación de un proyecto no la pueden hacer los mismos que lo diseñaron y lo realizaron. Es como si llegara a trabajar y me dijeran “mira a ver que crees que debes hacer en la empresa, hazlo como creas, y luego te evalúas como estimes conveniente”.

Verdad de Cajón: Da igual que el proyecto sea sobre una parroquia, o sobre tu vida. Ha de tener Objetivos. Si no, no es un proyecto. Y lo más importante, estos han de ser MEDIBLES. ¿Cuánto quieres mejorar, cinco? Pues uno es un fracaso y siete un éxito. En todo proyecto ha de estar cuantificada la meta, y cómo se va a medir.

Todavía no he conocido ningún proyecto fuera de ámbitos profesionales, en los que se marcaran objetivos medibles. Todo es fomentar, mejorar, optimizar, difundir, revitalizar, implantar, corregir, coordinar, impulsar, fortalecer… ¿Pero cuánto?.

¡Que diferente es decir que el proyecto consiste en crear un grupo con quince catecúmenos antes de un año, que se reunan, al menos la mitad, una vez a la semana!.

Si no lo miden, no se quejen si luego, la revisión del proyecto siempre esta basada en opiniones.

Tampoco pasa nada. Es la consecuencia directa de no saber a dónde se quiere ir: que se va por cualquier lado.

Leave a Reply

Spam Protection by WP-SpamFree

Visita también

Cartas
Misionarte

Categorías

Historial

Etiquetas

Usa este blog