Lo se

by Inti

by Inti

Lo se.

Se que él me quiere sólo por lo que le doy, y que yo soy capaz de aguantar sus gritos y sus patadas con tal de poder tenerlo cerca de mí.

Se que es un saco sin fondo. Que pide y pide y nunca le basta con lo que le doy. Pero en cada “Te quiero” que me dice, aunque no se si sabe bien su significado, mi cuerpo y mi alma se funden en la trascendencia.

Se que soy capaz de ir hasta el último rincón por darle una alegría. Que he recorrido cielo y tierra para despertarle una sonrisa y que cualquier mal que pueda sufrir preferiría vivirlo yo aunque fuese con el doble de intensidad.

Se que algún día se irá con otras. Que vendrá de madrugada de estar de fiesta con sus amigos y que yo estaré despierta, en la cama, esperando.

También se que esta relación tiene su final. Que un día cogerá la puerta para formar otra familia, y que el día a día le ocupará más en su cabeza que mi recuerdo.

Pero no puedo evitar dar la vida por él. Soy una madre. Su madre.

¿Cuánto gana un cura en España? ¡Mejor, un obispo!.

Pues resulta que los obispos son mileuristas, fíjate tu.

Y uno de los 70 va y se reduce el sueldo a 900.

Cabe recordar a tantos que nos leen desde otros paises que el sueldo mínimo en españa es de casi 700 euros, para que se hagan una idea.

¿70? pues sí, mire usted. Toda la jerarquía eclesiástica en España se reduce a 70 obispos. La misma cantidad de mileuristas que en un sólo ayuntamiento medianito.

Y además, no sólo se baja el sueldo, sino que encima le da por dar consejos a todo el que se digna a escucharlo.

Transcribo literalmente la noticia del periódico el País, que no es un diario especialmente amable con los asuntos eclesiásticos.

El obispo de Solsona, Xavier Novell, el más joven de España, ha iniciado una particular cruzada para que en su diócesis “a nadie le falte un techo, luz, agua, alimentación y calefacción”. Lo ha hecho predicando con el ejemplo y se ha reducido un 25% su sueldo, que así pasa de 1.200 a 900 euros mensuales. Además la diócesis ha realizado una aportación extraordinaria de 300.000 euros, el 10% del presupuesto ordinario de 2012, a Cáritas.

Novell ha reclamado a los empresarios un mayor esfuerzo para la creación de empleo; a los trabajadores, la máxima flexibilidad y la mínima oposición ante hipotéticos ajustes y nuevas condiciones laborales, y a los pensionistas, un esfuerzo para dar cobertura a los que no tienen, porque ellos, los jubilados, pese a tener las peores condiciones económicas, parten en muchos casos de casa propia y de la cultura del ahorro.

El obispo invitará al esfuerzo a los fieles de sus parroquias a través de un extenso artículo que repartirá este fin de semana en las iglesias, en el que analiza la situación económica. Con una descripción simple, en este documento afirma que el origen de la situación actual está en que en Estados Unidos se concedió una gran cantidad de préstamos a personas “sin oficio ni beneficio”. El tsunami financiero llegó a Europa, donde “los países gastaban más de lo que tenían”, entre los que incluye España, de modo que se llegó a unas cifras de deuda pública “descontrolada”. Y en esta aproximación a la realidad más próxima, señala que en Cataluña “aún estamos peor”.

El obispo de Solsona reparte culpas entre los banqueros, los mercados y el sistema del capitalismo, pero reclama de todos un análisis para “admitir que la causa de la crisis es que todos hemos querido vivir por encima de nuestras posibilidades”, con una idea que durante años ha presidido nuestras vidas: “Es feliz quien consume, compra las últimas novedades tecnológicas, viaja, tiene casa propia, un vehículo de gama alta, un armario variado y dinero para una operación estética”. Acusa a las Administraciones de haber recurrido en exceso “al préstamo que ha hipotecado nuestro futuro” y asegura que ahora la realidad nos demuestra que “todo era un espejismo”.

No hay dilema, hay dificultad

by Eneas

by Eneas

Dilema moral es cuando se ha de decidir entre dos cosas igual de buenas, o dos cosas igual de malas.

El 99% de nuestros dilemas morales no son tales.

Son dificultades morales, porque elegir la opción buena nos supone una dificultad muy grande.

Despedir empleados para incrementar beneficios no es un dilema moral. Es dudar entre el dinero y las personas.

El aborto, en la mayoría de las ocasiones no es un dilema moral. Es dudar entre mi proyecto de vida, y la vida de una persona. La eutanasia viene a ser un caso parecido.

Comprar productos baratos fabricados aprovechándose de las personas (niños, analfabetos, dictaduras, mafias, etc) no es un dilema moral, es ser irresponsable.

La honradez en un entorno corrupto no es un dilema moral, es cobardía.

Jugarte el tipo por la injusticia, la verdad, la igualdad… No es un dilema moral. Está claro lo que hay que hacer.

No confundamos los dilemas morales con la falta de valor.

 

La santidad es inversamente proporcional al entorno

Y ya está. No hay mucho más que hablar sobre el tema.

Disfruta de la lucha en las persecuciones, en los momentos difíciles, cuando todo está perdido, cuando no queda esperanza, cuando cualquier resto de humanidad ha desaparecido.

No pongas excusas basadas en que no te dejan, en que son tiempos duros, en que te encuentras sólo, en que la maldad campa a sus anchas.

La santidad sólo se da cuando el entorno no acompaña. Cuando la cosa está fácil, no hay santidad, hay inercia.

Sexo y cristianismo

by nathalielaure

by nathalielaure

El siguiente post, aunque largo, intenta ser una explicación con un lenguaje asequible de la postura de la Iglesia sobre las relaciones sexuales. Borra tu mente de prejuicios, de justificaciones, de complejos y de autoengaños para captar la verdadera esencia sin caer en los tópicos. Estamos hablando de cómo ve la doctrina cristiana las relaciones sexuales. Es la forma de pensar y vivir de millones de personas, y aunque no pienses igual, merecen respeto en sus ideas, porque es una posición coherente con sus creencias que vienen de experiencias muy profundas.

Para empezar a comprender la postura de un cristiano respecto al sexo, debes conocer primero lo que promueve el Dios con el que tratan (para ellos está vivo, puedes hablar con él) y al que siguen los cristianos.

¿La religión cristiana reprime el sexo?

La religión cristiana es la religión de la libertad. Es una lucha constante por liberarnos de las esclavitudes exteriores, pero de manera aún más importante, de las interiores. “Todo está permitido, pero no todo es conveniente” es palabra de Dios, y “Ama y haz lo que quieras”, es un resumen de San Agustín (que tiene el honor de ser uno de los pocos doctores de la Iglesia).

¿Es el sexo algo sucio o pecaminoso?

El sexo como creación de Dios, es algo bueno para el ser humano. El sexo es algo muy grande, y los cristianos deben darle la importancia y el respeto que merece. El sexo no es negativo. De hecho, el sexo, como cosa externa no ensucia moralmente al ser humano. Es el corazón del ser humano, sus pasiones e intenciones respecto al sexo las que puede ensuciarle moralmente. Date cuenta de que el cristianismo es un camino espiritual, una religión, que una vez se quiere avanzar en él, cambia la forma de vivir y de ver la vida. No es un simple catálogo de normas.

¿Qué pasa con las ganas que tengo de sexo?

El objetivo último de esta religión es el Amor. Y para llegar al Amor más grande por el prójimo o por tu pareja (El Dios de esta religión sacrifica su propia vida por la humanidad), hay que negarse a sí mismo, a los propios deseos y a la propias apetencias. En las apetencias sexuales, hay que ejercer la castidad, que no significa no hacer sexo y punto sino la virtud que gobierna y modera el deseo del placer sexual, supeditándolo al Amor más desinteresado y puro por la pareja o por el prójimo (en el caso de los célibes o no casados). Igual que esta religión te dice que perdones a tu enemigo setenta veces siete aunque no te apetezca, te dice que te aguantes las ganas de sexo si no es por Amor a tu pareja.

¿Y si estoy muy enamorado/a?

Dentro de esta concepción del Amor, el amor de pareja se proyecta para toda la vida. En los tiempos de Jesús, había dos palabras para hablar de amor, y la palabra que utiliza Jesús, es la acepción “familiar” o “fraternal”, no tanto la acepción utilizada para el enamoramiento. Si el Amor está por encima de cualquier sufrimiento o sacrificio, no hay ninguna razón relacionada con lo que me apetece, me gusta o mis sentimientos para dejar a la pareja. Los subidones o bajones eróticos o románticos son ingredientes de la vida en pareja, pero no son justificantes para realizar ningún tipo de acción. Las acciones han de ir encaminadas no al subidón, sino siempre al Amor (ese que me hace amarte el resto de mi vida tanto si tienes un cuerpo supersexy como si por un accidente o enfermedad no voy a poder tener sexo contigo en la vida).

¿Puedo seguir siendo cristiano si ya no soy virgen?

No es un examen. No hay notas. Cada Cristiano inicia un camino sabiéndose amado por Dios, y lo hace lo mejor que puede con las cartas que le ha tocado jugar. Sin comparaciones. Simplemente creciendo cada vez más en fidelidad y en ser coherentes con lo que Dios nos muestra. No se trata de perder o no la virginidad, sino de seguir a Dios coherentemente. Cada persona es un mundo. Los fallos, se revisan con Dios en el sacramento de la confesión. Está prohibido juzgar a nadie, ni a su sexualidad. Sólo comprenderlo, amarlo (lo que implica muchas veces corregirlo) y ayudarle.

Una vez entendidos los matices del universo en el que se mueve un cristiano, entramos a la relación sexual propiamente dicha, que para un cristiano sólo construye cuando es plena.

¿Que significa una relación sexual plena?

La relación sexual, para que sea plena, debe ser una entrega total del hombre y la mujer. Cada uno se entrega en su totalidad al otro.
Es una entrega. El sexo es tan importante porque a través de la relación sexual yo entregan a mi pareja mi “yo” físico, mi “yo” sentimental y mi “yo” espiritual. No es un objeto que regalo o presto sin que me afecte.
Es una entrega TOTAL. Una entrega total de mi vida, de toda mi vida. Esto supone que no puede hacerse con reservas o condiciones. Tampoco me entrego totalmente si la relación tiene fecha de caducidad.

¿Puedo tener una relación sexual plena durante el noviazgo?

El noviazgo para el cristiano es una etapa incompleta. Una etapa llena de reservas porque sencillamente puede romperse en cualquier momento. Se comienza a conocer a la otra persona, se analizan los sentimientos, se estudia la conveniencia o no de esa persona para mí. Es una relación condicionada. Si algo que descubro en la pareja o algo que me hace no me gusta y es lo suficientemente importante, la relación se rompe. Incluso se condiciona tener una relación sexual al hecho de que la otra persona se entregue eliminando de esa entrega (que debía ser total), su capacidad para ser padre o madre. Además, en el noviazgo cristiano no se comparte todo. No se comparte el dinero, el tiempo, los proyectos.

¿Y por qué sí son plenas dentro del matrimonio?

El matrimonio para un cristiano si es una etapa plena. Es para toda la vida. De hecho, está formalizado en presencia de Dios y según las creencias de esta religión lo bendice haciéndose presente en el sacramento del matrimonio. Dar la vida por una persona durante el resto de la misma, supone una proeza que ninguno de la pareja puede llevar a cabo con sus propias fuerzas, sino con la ayuda de Dios. En el matrimonio si se comparte todo. Se comparte el dinero, el tiempo, los proyectos. Cada cónyuge cristiano debe intentar entregarse al otro durante las 24 horas del día, no sólo durante la relación sexual.

Por eso la Iglesia (que son todos los que siguen esta religión, no un grupo de obispos) considera el sexo dentro del matrimonio como el lugar dónde las relaciones sexuales son plenas. Hay una entrega total.

…porque únicamente en él se verifica la conexión inseparable, querida por Dios, entre el significado unitivo y el procreativo de tales relaciones, dirigidas a mantener, confirmar y manifestar una definitiva comunión de vida -”una sola carne”- mediante la realización de un amor “humano”, “total”, “fiel y exclusivo” y “fecundo”, cual el amor conyugal. Por esto las relaciones sexuales fuera del contexto matrimonial, constituyen un desorden grave, porque son expresiones de una realidad que no existe todavía; son un lenguaje que no encuentra correspondencia objetiva en la vida de las dos personas, aun no constituidas en comunidad definitiva…

Pontificio Consejo para la Educación Católica: Orientaciones educativas sobre el amor humano (1/11/1983)

No puedes sanarlo si no lo amas

Lo saben los psicólogos. Lo saben los grandes maestros de la espiritualidad. Y ahora ya lo sabes tú.

No puedes sanar nada si no lo amas.

Debes abrazar tus heridas, tus fracasos, tus traumas. Perdonarlos, reconciliarte con ellos. Si quieres dar fruto, debes amar todo lo que eres tu.

Debes abrazar tus enemigos. El odio necesita ser amado, el enemigo comprendido, el diferente arropado. No se trata de vencer al enemigo, se trata de amarlo. Lo sabemos pero aún así competimos. El enemigo, una vez amado, no debe desaparecer.

Debes abrazar al mundo. Reconciliarte con todo lo que no funciona, porque sólo así se puede revivir.

No dejes que tu soberbia te frene a seguir el camino que ya te mostró el que abrazó al mundo abriendo sus brazos en la cruz.

 

 

 

Yo tengo un Dios

by quinn.anya

by quinn.anya

Si, ya lo se.

Me hablas de las riquezas de la Iglesia, de la pedofilia, de lo hipócritas que somos los cristianos y tristemente veo que no me entiendes. La cosa no va de eso, sino de que yo tengo un Dios.

Me puedes hablar de que es mejor darle al cuerpo lo que pide, que somos unos reprimidos, que a veces rozamos la idiotez…pero es que yo tengo un Dios.

Que pierdo el tiempo yendo a misa. Que me engaño en mis oraciones. Que no soy tolerante con los que están a favor del aborto. Que tengo una idea trasnochada de los hijos y la familia. Y me encantaría poder debatir contigo en la búsqueda de algún consenso, pero yo tengo un Dios.

Y me dices que no tengo porqué opinar sobre lo que está bien y lo que está mal. Que para eso ya hay leyes y que mi opinión, si nace de temas religiosos, no puede ser expresada como la de un ciudadano. Pero es que este ciudadano tiene un Dios.

Y ahí está precisamente el problema. Que tu no tienes un Dios, que no sabes lo que es eso (ni lo que te pierdes). Por eso no me comprendes. Por eso mis comportamientos sólo los puedes entender atribuyendome algún tipo de maldad, locura o estupidez.

Así que permiteme seguir incordiando. Seguir haciendo aquello que resulta incómodo, que denuncia, que no se calla, que pone en evidencia. Seguir haciendo cosas del pasado o ridículas que son así porque los periódicos quieren enterrarlas. Yo no sigo la prensa, sigo a Jesús.

Y tampoco me atribuyas nada bueno. Si perdono, tolero, trabajo con los pobres, doy mi tiempo, me sacrifico por mi familia, soy buen amigo o no rompo mi ética al hacer las cosas no es porque sea un gran hombre (o un gran estúpido por los tiempos que corren). Simplemente es porque yo tengo un Dios.

Y conste que te quiero. Que da igual como me caigas, pero te amo porque mi Dios me lo pide. Y por eso me encantaría que dejaras de creerte el centro del universo y te descubrieras pequeño, para que comprendieras que tú también tienes un Dios.

Y a ti también te ama.

Los 10 errores más frecuentes del lider

Cualquier persona que lidere un grupo o que ostente un cargo puede puede caer en una serie de errores que rompen o enrarecen la relación con el catecúmeno. Estas cuestiones son totalmente aplicables a sacerdotes y catequistas respecto a sus fieles o catecúmenos.

Cuanto más veteranos, más posibilidad de caer en estas tentaciones.

  1.      Cuida la forma de hablar de las cuestiones delicadas. No estás en un bar entre amigotes. Estás liderando y lo que digas afecta. No hables del equipo desde la superioridad. No hables mal de nadie, especialmente de alguien del equipo o de los líderes de otros equipos. No hables de nadie sin haber hablado antes con esa persona.
  2.      Cuida la relación. Equilibra la distancia y la cercanía. Apórtasela a todos los miembros del equipo en partes iguales. Que no parezca nunca que haya favoritos (aunque los haya).
  3.      Procura no “dar lecciones”, sino ofrecer ayuda, soluciones y colaboración. ¡escúchale!.   No le pidas que se comporte como si llevara los mismos años que tú en la faena.
  4.     Enséñale a ser ejemplo, empezando por serlo tú mismo pero también corrigiéndole y ayudándole a ver sus errores. Sobre todo no pretendas hacerle… a TU imagen y semejanza.
  5.      Evita “obviarle”. Que participe como cualquiera (es más: hay que exigirle que lo haga).
  6.      “Cualquier tiempo pasado fue mejor…” ¡Pues no! Procura no trasladar pesimismo, desesperanza o escepticismo.
  7.      Enséñale a ser líder. No a mandar, ni a dirigir, ni a tiranizar, ni a creerse especialito, ni a ser gracioso, ni a caer bien, ni a escaquearse, ni a “puentear” al jefe, ni a faltar a las actividade o reuniones (una pista: cada vez que tú lo haces, le enseñas a hacerlo)
  8.      No le disculpes cualquier cosa. Si algo se ha explicado claramente, ya no hay excusas.
  9.      Preocúpate de que le lleguen los correos, los mensajes, avisos… Integra al que tenga tendencia a quedarse fuera y resta protagonismo a los que de manera natural son el centro. Equilibra el equipo.
  10.      No encargues las tareas “que no quiere nadie” (hacer las listas, pasar las reuniones a ordenador, preparar informes, materiales…).

PD. Lo he adaptado de tu documento “tentaciones de los catequistas”. ¡Gracias, Andrés!

 

El pecado original

by Kamoteus

by Kamoteus

Vivimos una época en la que determinadas palabras están pasadas de moda.

Pecado es una de ellas. Se ha usado tanto y de manera tan deformada, que ya casi nadie que no sea cristiano sabe con exactitud qué significa esa palabra, y más específicamente el pecado original.

El pecado original apenas ha logrado salir del libro del génesis, del cuentecito de Adán y Eva, para muchos creyentes. Es una de esas palabras que oímos desde pequeños, y que a nuestra vida espiritual aportan lo mismo que la palabra Clembuterol, Presbicia o Velociraptor: nada.

En la Biblia no hay palabras gratuitas. Desde la primera a la última todas aportan algo a nuestra vida espiritual. Todas nos enseñan a conocernos más o a conocer más a Dios. Todas aportan algo a comprender el mundo en el que nos movemos. Y el pecado original tiene tres consecuencias que marcan para toda la vida nuestra búsqueda de felicidad.

 

Las consecuencias el pecado original son, según la teología tradicional, tres: ilusión, concupiscencia y debilidad de la voluntad. La ilusión significa que, aún cuando estamos irresistiblemente programados para una felicidad sin límites de una forma inherente a la naturaleza humana, no sabemos dónde se encuentra la verdadera felicidad. La concupiscencia significa que buscamos la felicidad en lugares equivocados o que buscamos excesiva felicidad en los lugares correctos. Y, finalmente, si es que llegamos al punto de descubrir dónde se encuentra la verdadera felicidad, nuestra voluntad es demasiado débil para conseguirla.

Thomas Keating Intimidad con Dios

Ilusión: Nos pasamos toda la vida dejándonos la piel, tras la felicidad que nos muestran los espejismos que se nos aparecen por el camino (dinero, amor, placer, poder, etc…).Pero a cada uno se le aparecen de forma diferente, en momentos diferentes de su vida. Somos esclavos de las modas y las tendencias, somos muy manipulables precisamente porque nos pueden vender la moto de que comprando una cosa, realizando un viaje, adquiriendo un estatus seremos felices. La realidad es dura: No sabemos dónde se encuentra la verdadera felicidad

Concupiscencia: Millones de personas destrozan a otras millones de personas en la persecución frenética de cualquier cosa que parece aportarles un poco de felicidad. Como no sabemos dónde está, la buscamos dónde sea, haciendo lo que sea. Y además, la queremos toda. No nos saciamos. Una vez alcanzada cualquiera de nuestras metas (matrimonio, carrera, dinero, jefatura, etc…) la felicidad lograda sigue siendo insuficiente, parcial, poco plena. Hay tanta gente que lo quiere todo, porque no encuentramos la felicidad en nada.

Debilidad: Y cuando por fin encontramos un poco de felicidad, quizás por que dudamos o por la inercia de tantos años en búsqueda, la descuidamos o abandonamos. Infidelidades, adicciones, nuevas ambiciones. Llevamos tanto tiempo buscando, que cuando la encontramos no nos lo creemos del todo. Probablemente porque la felicidad no era como nos imaginábamos. El caso es que no nos dura.

Afortunadamente los cristianos con Jesucristo y con el Bautismo ya tenemos la medicina para quitarnos esta enfermedad. Otra cosa es que sigamos el tratamiento cada día ¿no?

Ingeniero metido a mecánico

by Seattle Municipal Archives

by Seattle Municipal Archives

Tras toda una vida preparándote para ello, eres grande en lo tuyo. Podrías hacer grandes cosas, lo sabemos.

Si te dejaran la libertad para hacer lo que crees conveniente y los medios adecuados, no tengo la menor duda de que cualquier cosa que hicieras la pondrías en ó

rbita.

Pero en la pastoral, así como en la vida, muchas veces a los más capacitados les toca hacer el papel de mecánico.

En casi todos los casos, antes que tú hubo alguien o muchos que lo hicieron mal. Fueron demasiado condescendientes o demasiado estrictos, y casi todos los proyectos que te encargan no empiezan de cero, sino que están en puntos negativos. Te enfrentas a grupos demasiado acomodados o demasiado acobardados, a situaciones caóticas, a un status quo que hay que derrumbar para poder empezar a construir.

Asúmelo. Quizás seas ingeniero, pero a los mejores les toca ser mecánicos. Arreglar los errores de los demás manchándote de aceite, en posturas incómodas y con un importante desgaste físico y emocional.

Esto no es para criticar a tantos ingenieros que creen que meritoriamente sacan adelante proyectos, y no se despeinan a costa de la gente que realmente trabaja.

Esto es para darte ánimos en tu labor de mecánico. Piénsalo bien, quizás parezca que otros construyen el mundo, pero la realidad es que sigue en pie gracias a ti. Mientras otros se preocupan por salir en la foto, tu andas liado en que no se salgan los tornillos y se desmonte el aparato.

Ádemás, como a lo mejor ya has comprobado en tu vida, las medallitas y los focos glamourosos tienen fecha de caducidad. Que no te deslumbren, porque son espejismos. Lo mejor de ti se forjó en tiempos duros, no en el estrellato.

¿Y cuál es el premio? ¿El anonimato? ¿El trabajo desagradecido? ¿La falta de vértigo, de éxitos, de sensación de velocidad?

La paz, si logras aceptar que Dios te hizo ingeniero para que fueras un buen mecánico.

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